Junto a su hermana Cintia Cossio y su novia, la también creadora de contenido Carolina Gómez, el influencer recorrió Las Mercedes, Minuto de Dios, Porvenir y el barrio Reposo, conocido por sus habitantes como “zona roja”, para entregar mercados, agua, pañales, fórmula para bebés y alimento para perros y gatos.

La llegada de Cossio fue recibida con algarabía. En medio de las calles afectadas y de la preocupación que todavía acompaña a las familias después del terremoto, los habitantes de varios sectores de Quibdó salieron a recibir a Yeferson Cossio, a su hermana Cintia Cossio y a Carolina Gómez con sonrisas, alegría y un agradecimiento muy especial, pues se habían acordado de ellos.
Lo que comenzó como una jornada de entrega de ayudas terminó convirtiéndose en un encuentro profundamente humano. La familia Cossio llegó hasta dichas zonas para compartir personalmente con las comunidades y llevar alegría en medio del caos.
No se trató únicamente de dejar las donaciones y continuar el recorrido. Yeferson, Cintia y Carolina caminaron por los sectores, estuvieron cerca de sus habitantes y participaron directamente en la entrega de cada elemento.
En el barrio Reposo, denominado por la propia comunidad como “zona roja”, la visita tuvo un significado especial. Sus habitantes agradecieron que tomaran la decisión de ingresar al sector y reconocer que allí también existen familias que necesitan atención, acompañamiento y ayuda.
Durante mucho tiempo, estos barrios han sentido que permanecen fuera del foco y que las ayudas no siempre consiguen llegar hasta sus calles. Por eso, la presencia de la familia Cossio fue recibida con tanta emoción. Para la comunidad no solo importaban los mercados o los elementos de primera necesidad: también significaba sentirse vista, escuchada y tenida en cuenta.
Yeferson llegó con la energía que lo caracteriza y rápidamente conectó con los habitantes. Los cánticos, las sonrisas y la alegría se apoderaron de la jornada, demostrando que incluso en medio de una emergencia también hay espacio para acompañarse, compartir y recuperar por un momento la esperanza.

Cintia Cossio y Carolina Gómez también tuvieron una participación activa durante el recorrido. Ambas acompañaron la entrega, compartieron con las familias y ayudaron a que cada uno de los elementos llegara directamente a quienes lo necesitaban.
La visita hizo parte de la operación humanitaria mediante la cual Yeferson Cossio y su equipo lograron reunir y movilizar 40 toneladas de donaciones para las comunidades afectadas por el terremoto.
En Quibdó, esas 40 toneladas dejaron de ser solamente una cifra, pues se convirtieron en agua para una familia, alimento para un niño, pañales y fórmula para un bebé, mercados para hogares que atraviesan días difíciles y comida para los perros y gatos que también hacen parte de esas familias.
Sin embargo, la imagen más poderosa de la jornada no fue la de las ayudas acumuladas, sino la de una comunidad cantando. Los habitantes recibieron a la familia Cossio con la alegría de saber que alguien había llegado hasta sus barrios para recordarles que no estaban solos.

La solidaridad también fue recíproca, pues mientras Yeferson, Cintia y Carolina llegaron con donaciones, compañía y energía, la gente del Chocó les respondió con cariño, cánticos y una alegría capaz de transformar por un momento la tristeza de los últimos días.
La jornada dejó un mensaje claro: ayudar también es llegar, mirar a las personas a los ojos, compartir con ellas y hacerles sentir que ningún sector, por apartado o estigmatizado que sea, merece permanecer en el olvido.
