Innovación

Aprender a aprender: la apuesta de la educación en tiempos de la Inteligencia Artificial

Crear soluciones simples para problemas cotidianos es cada vez más fácil gracias al desarrollo acelerado de la IA. Una realidad que comienza a vivirse en los salones de clase debido a iniciativas como Next.

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10 de abril de 2026 a las 12:34 p. m.
Solo el 25 por ciento de las universidades en Colombia ofrece programas en IA.
Solo el 25 por ciento de las universidades en Colombia ofrece programas en IA. Foto: InfiniteFlow - stock.adobe.com

El debate sobre la inteligencia artificial en las aulas colombianas suele empezar desde el miedo. Desde que ChatGPT irrumpió en la cotidianidad en 2022, colegios y universidades del país respondieron, en su mayoría, con restricciones. Prohibiciones de uso, alertas sobre plagio, desconfianza. Un reflejo comprensible, pero insuficiente para un contexto que ya no tiene reversa.

En contraste, algunas empresas apuestan por una ruta distinta. Next, fundada por Andrés Bilbao –cofundador de Rappi e inversionista en más de 100 compañías en América Latina– es una de ellas. Lanzada en julio de 2025 ofrece un programa de ocho semanas, ciento por ciento virtual, que enseña inteligencia artificial y emprendimiento a jóvenes de entre 13 y 18 años. A la fecha se han formado más de 450 estudiantes en 11 países de la región.

Natalia Blanco, parte del equipo fundador de esta iniciativa, fue invitada a Innovamat, un evento que convoca líderes en educación con enfoque STEM y que en esta edición de 2026 giró en torno a la economía basada en habilidades. Next facilitó un taller de inteligencia artificial centrado en herramientas no-code. En otras palabras, aquellas que democratizan uno de los eslabones más especializados de la industria digital al permitir construir productos digitales sin saber de programación.

Más allá de aprender a programar o a usar cualquier herramienta en específico, lo más importante es aprender a aprender”, explicó Blanco. Esa premisa fue el hilo conductor de una sesión de hora y media en la que una decena de educadores pasaron de ser oyentes a constructores.

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Next facilitó un taller de inteligencia artificial centrado en herramientas no-code. (Imagen de rferencia). Foto: Getty Images

Del prompt a la aplicación

Lo conversado en el taller es aplicable al contexto educativo colombiano actual. El primer paso, aseguró Blanco, está en entender los fundamentos del prompting: la técnica de dar instrucciones a una IA de forma estructurada para obtener mejores resultados. La recomendación es un esquema de cuatro pasos: primero, asignarle un rol al robot (“eres un experto en X”); segundo, definir el objetivo; tercero, especificar el resultado esperado; y cuarto, establecer las limitaciones de lo que el sistema puede o no puede responder.

La herramienta escogida fue Lovable, una plataforma europea que permite crear páginas web y aplicaciones mediante lenguaje natural para responder a cualquier necesidad cotidiana.

Durante el taller, los participantes decidieron crear una app para la gestión de ausencias de profesores en los colegios. En menos de diez minutos tras enviar un prompt estructurado con apoyo de Claude –el LLM de Anthropic–, obtuvieron un prototipo funcional: botones operativos, perfiles de usuario y un calendario de reemplazos. Lovable tiene una versión gratuita con créditos diarios y una suscripción paga de alrededor de 25 dólares al mes.

Para complementar el ejercicio, Blanco integró la aplicación con ElevenLabs, una herramienta que permite crear agentes de voz con inteligencia artificial. En este paso también fue clave el uso de Claude, que, teniendo todo el contexto para estructurar la instrucción inicial, es capaz de redactar el system prompt del agente: las instrucciones que definen su rol, su base de conocimiento y sus limitaciones.

Claude siempre te va a ayudar a hacerte muchas más preguntas, a organizar todo de manera más clara”, argumentó Blanco, añadiendo que el prompt que se le da a un agente de voz es estructuralmente distinto al que se usa en Lovable, y entender esa diferencia es parte del aprendizaje.

Ese apunte de la experta sirve para hacer una distinción clave. En el mundo de las IA hay dos tipos de herramientas que con frecuencia se confunden. Los LLM –Large Language Models, como ChatGPT, Claude o Grok– generan texto, imágenes, tablas y otros resultados dentro de una conversación. Luego están los agentes de IA, que pueden tomar decisiones y ejecutar acciones en el mundo real: consultar fuentes externas, enviar mensajes, automatizar flujos de trabajo. “Un agente como N8n tiene la capacidad de irse a Perplexity, tomar información, resumirla y mandártela por Telegram de forma automatizada”.

Potenciar, no reemplazar

El contexto colombiano hace urgente esta conversación. En 2025, más de 2.000 instituciones educativas en el país comenzaron a integrar inteligencia artificial en sus aulas, y el Ministerio de Educación reportó 865 programas académicos activos relacionados con IA en 190 instituciones de educación superior. Sin embargo, solo el 25 por ciento de las universidades ofrece programas en la materia y menos del 24 por ciento de los graduados provienen de áreas STEM, lo que evidencia una brecha estructural.

En el frente regulatorio, el Ministerio de Ciencias y el Ministerio de las TIC radicaron ante el Congreso un proyecto de ley que busca garantizar su desarrollo ético y responsable, y designar al primero como Autoridad Nacional para la IA. Paralelamente, el Congreso promulgó la Ley 2502, que introduce agravantes penales para fraudes cometidos con IA, incluyendo deepfakes y suplantación de identidad digital.

Para Blanco la respuesta no está en la regulación, sino en cómo los docentes asumen su nuevo rol. “Es hora de entender que la inteligencia artificial es algo que va a potenciar a cada uno de los estudiantes”, afirmó. El profesor puede grabar sus clases y recibir retroalimentación de la IA para mejorar su práctica. Incluso, puede usarla para producir contenido a la medida de las capacidades y formas de aprendizaje de cada estudiante o elaborar agentes de voz con ElevenLabs, que los acompañen fuera del aula.

Paralelamente, añadió, los más jóvenes pueden usar herramientas como NotebookLM –creada por Google y capaz de convertir cualquier texto o video en presentaciones, pódcasts o resúmenes visuales– para, nuevamente, aprender a su estilo. La invitación es a explorar herramientas como Lovable para construir soluciones reales desde el lenguaje natural, usar LLM como Claude para estructurar ideas, organizar proyectos o preparar prompts más complejos, y entender que construir con IA potencia el desempeño académico. “La IA no debería ser algo que los estudiantes usen para apagar el cerebro, sino al contrario, algo para potenciar todas sus habilidades”, concluyó Blanco.