Para las elecciones de Congreso y Presidencia de 2026, la Registraduría Nacional del Estado Civil ha desplegado una estrategia integral que busca enfrentar dos problemas estructurales de la democracia colombiana: el alto nivel de abstención y la actualización del lugar de votación de millones de ciudadanos que han cambiado de residencia en los últimos años.
Liderada por la Dirección de Gestión Electoral, la iniciativa parte de la premisa de facilitar el ejercicio del voto acercando los puestos de votación a los lugares donde hoy viven los ciudadanos. Así lo explica Rafael Vargas, director de esa dependencia, quien reconoce que la movilidad interna del país sigue siendo un reto para la participación electoral.
“Colombia viene enfrentando un abstencionismo por encima del 40 por ciento. Muchas personas cambian de ciudad, de municipio o incluso de barrio, pero dejan el cambio del lugar de votación como algo secundario”, advirtió Vargas.
Para responder a esa realidad, la Registraduría adelanta la campaña ‘Votar cerca, te acerca’, con la que busca que los ciudadanos actualicen su puesto de votación al más cercano de su residencia actual. Para ello la entidad habilitó 586 nuevos puestos de votación en todo el territorio nacional y reubicó otros que operaban en zonas de difícil acceso.
“El gran propósito es que el ciudadano tenga su puesto de votación a unas pocas cuadras de donde vive. Eso hace más cómodo y real el ejercicio del derecho al voto”, explicó el director de Gestión Electoral.
Proceso en tiempo real
El despliegue va más allá de la infraestructura. Actualmente, la Registraduría cuenta con 1.104 registradurías municipales y más de 286 registradurías auxiliares, además de kioscos de inscripción ubicados en centros comerciales. Sin embargo, el cambio más significativo está en el enfoque institucional. “Entendimos que en materia de participación es la entidad la que debe buscar al ciudadano, no al revés”, afirmó Vargas.
Por ello, las campañas móviles de inscripción se desarrollan de forma permanente en ferias, conciertos, estadios, eventos masivos y zonas de alta concentración poblacional, así como en regiones apartadas del país. Estas jornadas cuentan con tecnología que permite realizar el proceso en tiempo real.
“Estamos llegando desde Punta Gallinas hasta la selva profunda del Guaviare con unidades móviles, internet satelital y equipos que nos permiten identificar de inmediato si una persona ya está registrada o no”, destacó el funcionario.
De manera complementaria, la Registraduría aborda un problema estructural distinto pero igualmente crítico: el subregistro. Con la reactivación de la Unidad de Atención a Población Vulnerable (UDAP), la entidad despliega equipos técnicos y humanos en zonas apartadas del país para identificar a ciudadanos que nunca han sido registrados: un paso indispensable no sólo para su futura inclusión en el censo electoral, sino para el ejercicio de derechos básicos ante el Estado.
En paralelo, la entidad ajusta su planeación operativa para los cierres de inscripción. El plazo para inscribirse y votar en las elecciones de Congreso cierra el 8 de enero de 2026, mientras que la actualización del lugar de votación para las elecciones a Presidencia estará habilitada hasta el 31 de marzo. A diferencia de procesos anteriores, las jornadas de inscripción se desarrollan también los fines de semana, cuando los ciudadanos tienen mayor disponibilidad.
La estrategia se complementa con un trabajo articulado con alcaldías, gobernaciones, el Ministerio del Interior y las comisiones de seguimiento electoral, con el objetivo de combatir la desinformación y recordar oportunamente las fechas clave del calendario electoral.
“Votar cerca no es solo comodidad. Es acercar al ciudadano a la democracia, a las instituciones y a la posibilidad real de participar en las decisiones del país”, concluyó Vargas.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Registraduría.







