Más de 500 niños, jóvenes y familias de La Guajira comenzarán a tener acceso a herramientas tecnológicas y conectividad gracias a una alianza entre OPPO, Claro y la Fundación Luis Díaz, una iniciativa que arrancó oficialmente en Barrancas con la construcción de una sala de tecnología y la instalación de infraestructura para acceso a internet en zonas que históricamente han enfrentado limitaciones en este servicio.
El proyecto, denominado ‘Lucho por Colombia’, inició con la entrega de los primeros recursos destinados a la creación de un espacio tecnológico completamente dotado en la sede de la Fundación Luis Díaz, así como con la puesta en marcha de soluciones de conectividad que también beneficiarán a la comunidad wayuu de El Cerro.
La iniciativa busca fortalecer procesos educativos y de formación digital en una región donde las oportunidades de acceso a la tecnología continúan siendo un desafío para muchas familias. En esta primera fase se contempla la entrega de más de 70 dispositivos móviles de última generación y la adecuación de un aula tecnológica para estudiantes y habitantes de las comunidades vinculadas a la Fundación.
Para Duke, CEO de OPPO Colombia, el propósito del proyecto trasciende la entrega de equipos y apunta a generar nuevas oportunidades para las futuras generaciones.
“Queremos que los niños y jóvenes de Colombia encuentren inspiración en nuestra marca, potenciando su talento, fortaleciendo sus conocimientos y construyendo nuevas oportunidades para su futuro, pues creemos fielmente que la tecnología debe estar al servicio de las personas, crear mejores vidas y abrir nuevas oportunidades. Y hoy acá lo estamos evidenciando”, afirma Duke.
La historia detrás de la iniciativa tiene como eje a Luis Díaz, nacido en Barrancas y reconocido como una de las figuras más destacadas del fútbol colombiano en el escenario internacional. A través de la fundación que lleva su nombre, el deportista ha impulsado programas que buscan generar oportunidades para las comunidades de su región.
“Conozco de cerca los desafíos que enfrentan muchos niños y jóvenes de La Guajira. Por eso me llena de orgullo ver cómo empresas como OPPO invierten en su futuro. Estoy convencido de que la educación y la tecnología pueden abrir caminos que transforman vidas”, señala Díaz.
Uno de los componentes centrales del proyecto será la conectividad. Para ello, Claro instalará dos monopolos de telecomunicaciones, uno en la sede principal de la Fundación Luis Díaz y otro en la comunidad de El Cerro. La infraestructura permitirá ofrecer internet dedicado de 50 megas mediante radioenlaces de microondas, una alternativa diseñada para garantizar acceso estable en territorios donde la infraestructura tradicional es limitada.
Además del servicio de internet, los beneficiarios tendrán acceso gratuito a Aprende con Claro, una plataforma de formación que incluye cursos de alfabetización digital, capacitación laboral y una biblioteca virtual con más de 700 libros.
“En Claro creemos que la conectividad y la educación son fundamentales para transformar vidas. Gracias a esta alianza con OPPO, podremos acercar más oportunidades de educación, conocimiento y desarrollo a cientos de niños, niñas y jóvenes de La Guajira, contribuyendo al cierre de brechas digitales y al crecimiento de oportunidades para las comunidades”, señala Rodrigo de Gusmao, presidente de Claro Colombia.
La puesta en funcionamiento de la sala tecnológica representa el primer paso de una estrategia que busca mantenerse en el tiempo. La apuesta es que los recursos entregados no se conviertan en una intervención aislada, sino en una herramienta permanente para apoyar procesos de aprendizaje y apropiación digital en la región.
“En OPPO estamos convencidos de que el éxito de una compañía no se mide únicamente por la tecnología que desarrolla, sino también por el impacto positivo que genera en la sociedad. Nuestro compromiso es seguir trabajando junto a aliados estratégicos para acercar más oportunidades a quienes más las necesitan y contribuir al desarrollo de las regiones donde estamos presentes”, concluye Duke.
Con la entrada en operación de esta infraestructura, comunidades de Barrancas y de la zona de El Cerro comenzarán a contar con nuevas herramientas para acceder a contenidos educativos, formación digital y oportunidades de desarrollo.
*Contenido elaborado con apoyo de OPPO
