Dos décadas después de su fundación, la Asociación de Sociedades Comisionistas de Bolsa de Colombia (Asobolsa) traza un balance de avances significativos, pero también lanza una advertencia: el mercado de capitales del país ha llegado a un punto de inflexión en el que consolidar lo ganado ya no es suficiente. El desafío ahora es escalar.
Desde 2006, el sector ha experimentado una transformación profunda. Las sociedades comisionistas de bolsa administran hoy cerca de 63 billones de pesos en fondos de inversión colectiva y de capital privado, con más de 557 mil inversionistas vinculados a estos vehículos de inversión colectiva a corte de abril de 2026, uno de los varios productos que ofrecen las sociedades comisionistas en el mercado. En renta variable, más de 598 mil cuentas tienen recursos disponibles para invertir.
De 21 a 133 especies: un mercado que se sofisticó
Uno de los indicadores más elocuentes del crecimiento es el del Mercado Global Colombiano: el número de especies negociables en el Mercado Global Colombiano pasó de 21 compañías patrocinadas inicialmente a 133 especies entre acciones y ETF (Exchange Traded Fund o fondo cotizado; es un fondo de inversión que agrupa una canasta de activos, como acciones o bonos, y se compra o vende en la bolsa de valores como si fuera una acción individual), un crecimiento del 533 por ciento. El índice MSCI COLCAP, por su parte, alcanzó en enero de 2026 el nivel más alto de su historia, al superar los 2.500 puntos, frente a los 869 con los que comenzó en enero de 2009.
La diversificación también es notable en segmentos como derivados, donde las comisionistas representan el 22 por ciento del volumen mensual negociado, y en divisas, donde participan con el 7 por ciento del volumen acumulado. En la actualidad, la industria cuenta con 44 contratos de corresponsalía con entidades del exterior, abriendo el acceso de los colombianos a inversiones en otras jurisdicciones.
“Estos avances no han sido resultado de la inercia, sino de un trabajo sostenido de construcción técnica, diálogo con reguladores y alineación de la industria alrededor de una visión común”, afirmó Shenny Angélica González Uribe, presidenta de Asobolsa.
La digitalización, clave en la democratización del acceso
Más allá de las cifras macroeconómicas, el cambio quizás más significativo ha sido cultural: la digitalización —a través de portales web, aplicaciones y otros mecanismos de vinculación que ofrecen las entidades— ha permitido que nuevas generaciones de colombianos se acerquen por primera vez al mercado de valores, transformando su relación con el ahorro y la construcción de patrimonio.
Sin embargo, el gremio es claro al asegurar que la tarea no está terminada. El foco de los próximos años apuntará a fortalecer la liquidez del mercado de valores, atraer un mayor número de emisores que amplíen la oferta de instrumentos, vincular nuevos inversionistas locales y extranjeros, y seguir reduciendo las barreras de entrada para personas y empresas.
Para Asobolsa, el futuro del mercado de capitales dependerá de la capacidad colectiva de sus actores de construir con visión de largo plazo. A sus 20 años, el gremio reafirma su rol como articulador entre la industria, los reguladores y los inversionistas en ese camino.
