El entorno corporativo colombiano cada vez está más regulado y, por tanto, expuesto a diversos riesgos jurídicos, por lo que contar con un acompañamiento idóneo permite la ejecución de estrategias que prevengan llegar a un litigio. Bajo este principio, la firma Prías Cadavid se ha posicionado como una de las firmas líderes en la defensa y prevención en materia penal para las empresas en Colombia.
El país vive un nuevo contexto político y económico por cuenta del actual gobierno, proclive a la libertad de empresa. Juan Carlos Prías, uno de los dos socios fundadores de la firma, advirtió que la nueva administración ve en las empresas a un “colaborador para la atención del desarrollo social y del bienestar común”.
No obstante, señaló, este voto de confianza exige solidaridad, prevención y adopción de políticas de compliance (prevención y cumplimiento) por parte del empresariado. “Si nos va bien, responderemos en el futuro no en términos de sanciones, sino en términos de prevención y colaboración con los fines del Estado”.
El derecho penal económico, campo de acción de Prías Cadavid, es definido por el jurista como una especialidad más bien reciente, en la que el Estado puede ejercer su poder sancionatorio en la esfera de la actividad empresarial. Esto significa un alejamiento de la tradicional figura del Estado gendarme (aquel que no interviene), en tanto que en el esquema actual pueden restringirse ciertas libertades como la propiedad privada y la libre empresa para adaptarlas al bienestar común.
En la misma matriz de riesgos, Prías destacó la preocupante inclinación de los colombianos por dirimir sus conflictos por la vía judicial e incluso penal. Muestra de ello es que los delitos contra el orden económico y social abarcan el apartado más extenso del Código Penal colombiano. Esta tendencia incentiva un clima de alta litigiosidad, donde desacuerdos de carácter privado terminan ante un juez, una dinámica que resulta perjudicial para el entorno corporativo y la sociedad en general.

Anticipación estratégica
Ante este escenario, la firma implementa un enfoque centrado en la anticipación estratégica. La asesoría a los clientes corporativos abarca una perspectiva diseñada para comprender la complejidad organizacional e identificar oportunamente la evolución de los riesgos penales.
Para Prias Cadavid –reconocida en la categoría de Compliance and White Collar Crime–, el valor de estos programas radica en su capacidad de anticipación, permitiendo a las compañías detectar y neutralizar riesgos a tiempo en lugar de verse obligadas a asumir los elevados costos y la complejidad reputacional que conlleva enfrentar un litigio.
Según el análisis de Prías, la finalidad primordial radica en impedir que los riesgos identificados desemboquen en actuaciones judiciales. Bajo esta premisa, el gran reto para el empresariado consiste en el fortalecimiento de una cultura de prevención y cumplimiento. Es así como, a través de la capacitación del equipo humano y la implementación de marcos de autorregulación (incluyendo programas contra el lavado de activos y la corrupción), la compañía robustece integralmente sus esquemas de protección jurídica.
La responsabilidad
En la legislación penal colombiana, la responsabilidad recae en las personas naturales, lo que deja a los directivos y personal de responsabilidad como los principales expuestos. Ahora, la distribución de este riesgo no es equitativa: la posición del representante legal conlleva una exposición desproporcionada. Como indicó Prías, “esa persona siempre va a estar bajo la óptica, así no haya intervenido en ninguna operación”, un hecho atribuible a ser el garante de la operación de la compañía.
No obstante, pronosticó el experto, la evolución de este tipo de derecho penal sugiere una “transición hacia la imputación a las personas jurídicas”, lo que implica cierta revolución en la teoría del derecho penal y del delito, “pero hacia allá vamos”, afirmó.
Finalmente, el jurista aboga por una formación pedagógica tanto para empresarios como para jueces, buscando un sistema donde la colaboración y la prevención prevalezcan sobre las condenas.
“La labor del abogado es un poco de pedagogía con el juez y con la fiscalía para que puedan entender cuál es la naturaleza del proceso”. Para superar estas carencias, la firma de abogados mantiene una presencia activa en el ámbito académico, dictando seminarios, foros y participando en posgrados universitarios.
*Contenido elaborado con el apoyo de Prias Cadavid
