A pesar de la incertidumbre causada por las elecciones y el clima político y económico mundial, 2026 se proyecta como un año de oportunidades para quienes desean invertir en el sector inmobiliario. Javier Rangel, gerente comercial de Construcciones Planificadas, se siente optimista por las señales claras de recuperación del sector, las tasas de interés más favorables y los consumidores cada vez más informados.
“La tasa del Banco de la República está en un límite bueno, cerró 2025 en 9,25 por ciento. Si la inflación sigue estable, eso puede traducirse más adelante en acceso a crédito y en una mayor intención de compra de las familias en Colombia”, explica. Este contexto abre un margen de acción importante para compradores e inversionistas que durante los últimos años optaron por aplazar sus decisiones a la espera de señales más claras del mercado.
Las proyecciones del sector acompañan este panorama. De acuerdo con cifras de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), para 2026 se espera un crecimiento en ventas entre el 5 y el 12 por ciento, además de un repunte en los inicios de obra por encima del 13 por ciento. Según Rangel, estos indicadores son una señal de confianza.
El comportamiento por segmentos refuerza este optimismo. En oficinas, Bogotá empieza a mostrar una recuperación focalizada en activos de mayor calidad. “Se ve una recuperación en edificios como los A plus, que son los de mejor ubicación y especificaciones”, señala Rangel. Este tipo de inmuebles volvió a ser atractivo para inversionistas que buscan solidez, ocupación y valorización, a la par que se prioriza la eficiencia, la imagen y la accesibilidad. En términos generales, “el mercado está reaccionando muy bien hacia la vivienda y las oficinas”, asegura Rangel.
Este escenario positivo se entiende mejor al compararlo con lo ocurrido en los años recientes. “Los últimos dos años han sido complicados”, reconoce Rangel, al referirse a un periodo de ajustes en la política pública y cambios que impactaron la dinámica de la vivienda, en especial la de interés social. Sin embargo, estos retos han llevado al sector a adaptarse, ajustar estrategias y fortalecer sus procesos, fomentando un entorno más maduro para invertir.
¿En qué invertir?
El mensaje para quienes están pensando en comprar e invertir se basa en “tener una mayor planeación financiera”, afirma Rangel. Hay que evitar “comprar por emoción y no por flujo, así como apretarse demasiado en la cuota y quedarse sin caja”. Cuidar la relación entre la cuota y el ingreso del hogar es fundamental, así como elegir proyectos con buena proyección de arriendo y valorización.
Para quienes invierten por primera vez, el consejo es estructurar el camino. Una inversión bien planeada, insiste Rangel, combina tres factores esenciales: ubicación, producto y respaldo del desarrollador.
Las necesidades del comprador actual también han evolucionado. “Busca ubicación con conectividad, distribuciones eficientes y un producto que funcione tanto para vivir como para invertir”, afirma Rangel. “Zonas comunes de bajo costo de operación son determinantes. En oficinas, la preferencia se concentra en espacios de alto estándar, flexibles y eficientes”, añade.
La sostenibilidad ocupa un lugar protagónico. Los proyectos se conciben con criterios bioclimáticos, aprovechamiento de la luz natural, reutilización de aguas, sanitarios de bajo consumo e iluminación eficiente. “Reduce costos de operación, mejora el confort y responde a lo que hoy exige el mercado”, complementa Rangel.
En 2026, Construcciones Planificadas proyecta seguir creciendo. Luego de un 2025 con ventas superiores a los 300.000 millones de pesos, la compañía planea expandirse fuera de Bogotá hacia el Eje Cafetero y la costa atlántica, además de consolidar su portafolio de vivienda y oficinas en la capital del país. Siempre se busca “poner al cliente en el centro de cada decisión y convertir el servicio en una cultura dentro de la organización”, concluye Rangel.
Los proyectos de 2026

Ubicado en un punto estratégico del norte de Bogotá, este proyecto está rodeado de zonas residenciales, comercio, colegios, universidades, parques y vías principales. Son 640 apartamentos distribuidos en 4 torres modernas y 7 locales comerciales.

Boaterra apartamentos y oficinas redefine la vida urbana en Bogotá, integrando sostenibilidad, bienestar y un diseño innovador. Combina viviendas, oficinas y locales comerciales para fomentar la conexión social y crear un entorno vibrante y lleno de vida.
En 2026, el sector espera un crecimiento en ventas entre el 5 y el 12 por ciento, y un repunte en los inicios de obra por encima del 13 por ciento.

Ubicada sobre la calle 26 en las antiguas instalaciones de El Tiempo, se integra a un complejo de tres supermanzanas conectadas por un paseo urbano y comercial de 550 metros lineales, dentro de un área construida cercana a los 723.000 metros cuadrados.

Gracias a su modelo eficiente, ubicación estratégica en el suroccidente de Bogotá y posibilidad de acceder a subsidios de caja de compensación, este proyecto se presenta como una opción atractiva para quienes buscan su primera vivienda o una inversión con proyección.
*Contenido elaborado con apoyo de Construcciones Planificadas










