Especial Liderazgo Empresarial Femenino

Estas dos colombianas rompieron techos de cristal en la industria automotriz. Conozca el camino al éxito de la presidenta de Mazda y la del Grupo Posche en Colombia

Desde niñas se sintieron atraídas por los carros. Decidieron abrirse camino en la industria y, aunque no fue fácil, lo lograron. Ángela López llegó a la presidencia de Mazda Colombia y Jessica Passos a la del Grupo Porsche.

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24 de julio de 2026 a las 1:04 p. m.
Ángela López llegó a la presidencia de Mazda Colombia y Jessica Passos a la del Grupo Porsche.
Ángela López llegó a la presidencia de Mazda Colombia y Jessica Passos a la del Grupo Porsche. Foto: Suministrada - API

Después de ser practicante, analista, gerente y directora de área en Mazda, hace cuatro años Ángela López llegó a la presidencia de la compañía en Colombia. Tuvo que pasar varias pruebas para alcanzar la cima. Creció en una familia de padres trabajadores, creativos y recursivos, donde la disciplina y la puntualidad eran los principales valores. Su madre, santandereana, le inculcó la cultura del esfuerzo, mientras su padre le despertó el amor por los carros y la perseverancia para alcanzar las metas.

¿Alguna vez imaginó trabajar en el sector automotor?

ÁNGELA LÓPEZ: Cuando era pequeña mi padre me llevaba al Autódromo, al Salón del Automóvil y a vivir de cerca ese ambiente de los carros que me parecía fascinante. Incluso en casa, mi mamá transformaba el material reciclado de pendones publicitarios en disfraces de Halloween, convirtiendo algo cotidiano en una experiencia que alimentaba mi interés por este universo. Aunque en ese momento era una industria predominantemente masculina, soñaba con trabajar algún día para una marca de carros y hacer parte de ese mundo.

¿Qué ha sido lo más difícil en ese camino?

A.L.: Ganar credibilidad en un mundo donde casi todos los directores eran hombres con mucha trayectoria y conocimiento del sector. Yo era la única mujer, con un equipo de trabajo joven.

¿Cómo llega a la presidencia?

A.L.: Siendo directora de mercadeo, me pusieron el reto de posicionar algunos modelos de la marca y sacar adelante las ventas de vehículos de bajo volumen. Después de manejar la transición de la compañía sin afectar la marca, hacer el lanzamiento de la Mazda CX-30, el reposicionamiento del CX-5 que no era tan fuerte y hoy es un ícono, y el cambio de comunicación para posicionar a Mazda 2 entre los jóvenes, los japoneses me llamaron a participar en el proceso. Siento que ellos van perfilando a las personas para que hagan carrera dentro de la organización e invierten mucho en la formación. Eso me fue abriendo puertas.

¿Qué habilidades considera claves para enfrentar los retos?

A.L.: La creatividad. Cuando uno es capaz de ver la información, entender el entorno y usar bien los recursos, es mucho más certero para encontrar oportunidades. Otro factor fundamental es la empatía. El rol del líder no es solamente dar la dirección de hacia dónde vamos, sino acompañar al equipo para lograr conjuntamente los objetivos.

¿Cómo logra el balance entre trabajo, una formación constante y la familia?

A.L.: Ese es el reto más grande. Tengo dos hijos de 9 y 11 años y un matrimonio de casi 15 años. El rol de madre y ama de casa exige muchísimo porque es nuestro proyecto principal de vida. Hay que organizarse. Cuando estoy con mi familia me enfoco en ellos. No me pierdo ninguna actividad de mis hijos. Y cuando estoy en el trabajo de igual manera. Inicio el día muy temprano, trato de hacer por lo menos diez minutos de ejercicio y de participar en todo lo que me permita fortalecer habilidades blandas. También leo libros de liderazgo.

A los 12 años Jessica Passos se inscribió en un curso de formación técnica para aprender de la industria automotriz aprovechando una convocatoria en la empresa donde trabajaba su padre. La rechazaron por ser mujer y eso se convirtió en un reto.

Su padre la quería proteger de los comentarios machistas de sus compañeros. Jessica insistió. Mandó cartas y correos hasta que obtuvo un cupo para el curso dirigido a hijos de los trabajadores. Luego de dos años de estudio ratificó su interés por trabajar en el sector automotor en donde construyó una sólida carrera. El pasado primero de julio tantos años de dedicación y esfuerzo fueron recompensados con su nombramiento como gerente general del Grupo Porsche en Colombia.

¿Qué significa este nuevo reto?

JESSICA PASSOS: Una oportunidad para seguir creciendo en la industria, aportar al negocio y fortalecer las marcas del grupo en Colombia: Volkswagen (incluyendo la línea de camiones y buses), Seat, Cupra, Audi y MAN, en un mercado cada vez más dinámico y competido.

¿Cómo llega al cargo?

J.P.: Ha sido un recorrido largo. Empecé a trabajar a los 16 años en una fábrica de camiones, al tiempo que seguía estudiando y conociendo la industria automotriz. Me gradué como administradora de empresas y realicé estudios de posgrado en marketing. Pasé por diferentes áreas y segmentos: ventas, marketing, entrenamiento y siempre estaba atenta a las oportunidades para participar en nuevos cargos. Así llegué a ser jefe de producto en el año 2013 y nueve años después ascendí al cargo de gerente de la marca Volkswagen. Recientemente, después de un proceso de selección internacional, la junta directiva de Porsche Holding, en Austria, me nombró como gerente general de la compañía.

¿Qué ha sido lo más difícil del camino recorrido?

J.P.: Aprender a hablar duro para ser escuchada y ganarme el respeto. Y no me refiero a levantar la voz, sino a defender las posiciones con firmeza, argumentos y resultados.

¿En algún momento de su trayectoria profesional sintió rechazo?

J.P.: Al inicio de mi carrera tuve que escuchar chistes y comentarios malintencionados no solo de hombres, también de mujeres. Yo fui, por muchos años, la única mujer en reuniones ejecutivas e incluso en áreas completas de la compañía. Recuerdo que el primer gran elogio que recibí de un director en el año 2002 fue “qué maravilla que puedo trabajar contigo, parece que estuviera trabajando con un hombre”. En ese entonces no vi la dimensión del comentario. Entendí las preocupaciones y él terminó siendo un gran coach para mi carrera. También recuerdo una entrevista que me hicieron como aspirante a un cargo del sector donde la primera pregunta fue: ¿usted está embarazada? Yo estaba en la universidad y el tema no me pasaba por la cabeza. Era curioso porque estaban buscando una mujer para el cargo, pero les preocupaba el tema de la maternidad.

¿Cuál es su fórmula para liderar?

J.P.: Lo que uno dice como líder debe reflejarse en lo que hace, además está el respeto hacia la compañía, el negocio y las personas. Todo esto permite construir relaciones de confianza y genera un efecto más positivo que cualquier informe o presentación. Los clientes, socios, empleados siempre van a recordar cómo los hicimos sentir y cuál es el valor agregado que les aportamos.