El cierre del año suele ser un momento de evaluación para las áreas financieras de las empresas colombianas. Directores financieros y equipos de tesorería revisan resultados, ajustan proyecciones y definen estrategias para el siguiente periodo. En ese ejercicio, la gestión del capital de trabajo comienza a adquirir un peso que va más allá del control de caja y los estados financieros.
Durante 2024, cerca de 6 billones de pesos fueron financiados en Colombia a través de operaciones de factoring y confirming, gestionadas por fintech, dos herramientas financieras diseñadas para optimizar la liquidez de una empresa. Esto representó un crecimiento del 51 por ciento frente al año anterior. Para el cierre de 2025, la cifra proyectada supera los 7 billones de pesos y equivale al 18 por ciento del total de operaciones de este tipo en el país. Estos datos reflejan que se trata de un mecanismo cada vez más relevante dentro del sistema financiero empresarial.
Este crecimiento se explica, en parte, por las dificultades estructurales de acceso al crédito formal. De acuerdo con datos de la Superintendencia Financiera de Colombia, la Banca de las Oportunidades y Asobancaria, en Colombia solo el 14,8 por ciento de las microempresas cuenta con financiación bancaria. El resto depende de recursos propios, préstamos familiares o esquemas informales. Al mismo tiempo, muchas empresas de mayor tamaño mantienen plazos de pago de 90, 120 días o superiores, lo que traslada la presión financiera a los proveedores que sostienen la operación diaria.
En este contexto, el factoring y el confirming cumplen un rol que trasciende la financiación puntual de facturas. Estas herramientas permiten decidir cómo se distribuye el costo del tiempo dentro de la cadena de suministro. Cuando una empresa facilita a sus proveedores el acceso a liquidez inmediata, reduce el riesgo financiero de la cadena y mejora la estabilidad operativa.
La diferencia entre una solución coyuntural y una estrategia de largo plazo radica en el diseño de estos programas. Un esquema de confirming estructurado permite extender plazos de pago sin afectar la relación con proveedores, ofrecer alternativas de anticipo de facturas con tasas razonables y evitar que los proveedores recurran a financiación costosa o informal. También permite a las empresas mantener control sobre las condiciones en las que se financia su cadena productiva.
Desde esta perspectiva, la gestión de proveedores se convierte en una ventaja competitiva. “El proceso de nearshoring (la estrategia empresarial para reubicar la producción o servicios a países cercanos geográficamente al mercado final) está abriendo oportunidades para Colombia, con empresas de Estados Unidos y Europa que buscan relocalizar su producción”, afirma María Camila Muñoz, CEO de la fintech mente.co. Sin embargo, estas oportunidades solo son viables si los proveedores locales cuentan con la capacidad financiera para crecer, invertir y cumplir estándares internacionales. Una cadena financieramente debilitada limita la posibilidad de aprovechar este escenario.

Muñoz sostiene que la resiliencia de la cadena de suministro se mide, cada vez más, por la capacidad de los proveedores para sostener la operación ante interrupciones temporales. La falta de liquidez puede derivar en quiebras, aumentos de precios o pérdida de proveedores estratégicos, riesgos que suelen materializarse cuando ya no hay margen de reacción.
El país cuenta con la infraestructura necesaria para mitigar estos riesgos. RADIAN, la plataforma administrada por la DIAN, permite que las facturas electrónicas se conviertan en títulos valor trazables, negociables y financiables. Entre 2023 y 2024 se endosaron cerca de 3,2 millones de facturas por un valor superior a 71 billones de pesos, lo que evidencia el potencial de esta herramienta para fortalecer el flujo de capital en las empresas.
De cara a 2026, las organizaciones que incorporen el factoring y el confirming como parte de su arquitectura financiera estarán mejor preparadas para enfrentar escenarios de presión operativa. Más que una solución de liquidez, se trata de una decisión sobre cómo construir relaciones sostenibles con los proveedores y asegurar la continuidad del negocio.
En este proceso, plataformas especializadas como MenteApp acompañan a las empresas en la estructuración de programas de confirming que convierten el financiamiento de la cadena en una decisión estratégica y transparente.
El desafío para las áreas financieras no se limita a pagar oportunamente, sino a entender que financiar a los proveedores fortalece el ecosistema productivo. Una cadena con liquidez inmediata es una cadena que puede invertir, crecer e innovar al reducir riesgos y aumentando la competitividad empresarial en un entorno cada vez más exigente.









