Lo que antes parecía una tarea inimaginable para la inteligencia artificial hoy se produce en cuestión de segundos: escribir poemas, componer canciones, crear imágenes, resolver problemas. Parece sencillo, pero lo cierto es que cuando de creatividad se trata, la cuestión va más allá. La IA, por ejemplo, puede escribir una carta de amor, pero jamás logrará experimentar la verdadera sensación que implica enamorarse.
Parece un análisis “obvio”, pero para Facundo Manes, un renombrado neurocientífico argentino, se trata de la verdadera “ventaja competitiva” que como humanidad tenemos ante los acelerados avances tecnológicos de la inteligencia artificial generativa.
Para el neurocientífico argentino, la pregunta base es: “¿Qué nos hace realmente humanos?”. Según el especialista, la respuesta reside en las capacidades que van mucho más allá del procesamiento de información, como las emociones, la empatía, la creatividad, el liderazgo, el pensamiento crítico y las vivencias personales. Experiencias cruciales que, según su experticia, forman parte de “una inteligencia que no puede entenderse sin el cuerpo, la memoria y las relaciones con los demás”.
“La IA puede escribir un poema de amor, pero nunca podrá enamorarse. Puede escribir un discurso para un funeral, pero nunca podrá sentir el dolor de la familia del muerto”, expresó Manes, quien agregó que a diferencia de la IA, “los seres humanos no tomamos decisiones únicamente a partir de datos o razonamientos lógicos, ya que son las experiencias, recuerdos o emociones las que influyen en la interpretación del mundo”.
Aun así, su posición sobre la adopción es clara: no tiene miedo de que la IA “reemplace a los humanos”; por el contrario, priorizará las habilidades cerebrales. “El desafío no consiste en demostrar que los seres humanos podemos procesar más información que una máquina, sino en fortalecer aquellas habilidades que nos permiten interpretar, cuestionar y transformar el conocimiento”, aseguró.
Facundo Manes será una de las voces más importantes de la edición 11 de +CTG, la Cumbre Latinoamericana de la Economía Creativa, que se llevará a cabo del 28 al 30 de octubre en Cartagena y que reunirá a más de 60 conferencistas para explorar los desafíos de la industria creativa y plantear nuevas rutas y soluciones.

Economía de la confianza
La transformación tecnológica no solo está cambiando la manera en que las personas piensan, trabajan o aprenden.También está modificando la creatividad, la comunicación y los negocios.
Durante años, las empresas y las marcas han competido por captar la atención de los consumidores a través de contenidos, publicidad y experiencias digitales; no obstante, la IA ha comenzado a cambiar esa dinámica, según explica Rebeca Hwang, emprendedora e inversionista vinculada al ecosistema tecnológico de Silicon Valley.
Para la experta, el desarrollo de herramientas capaces de producir imágenes, videos, textos y campañas inmediatas está generando una abundancia de contenidos que obliga a las empresas a replantear la manera como se relacionan con sus públicos.
“Estamos empezando a entrar a una economía de la confianza”, explicó Hwang, quien señaló que antes el objetivo era conseguir visualizaciones, interacciones y contenidos virales, “pero ahora las marcas buscan diferenciarse y construir relaciones auténticas”.
Esta dinámica ha implicado un cambio para los profesionales dentro del mundo laboral, ya que aunque algunas capacidades técnicas pueden potenciarse o automatizarse mediante IA, otras como la creatividad, la empatía, el liderazgo y las relaciones humanas tendrán una relevancia cada vez mayor, tal como lo afirma Manes.
En ese sentido, Hwang plantea la aparición de dos perfiles que podrían destacarse en esta nueva economía. Por un lado, están los ‘mutantes de la inteligencia artificial’, personas capaces de aprovechar estas herramientas para multiplicar su productividad y desarrollar tareas que antes requerían equipos completos de trabajo.
Por otro lado, están los ‘superhumanos’, un concepto que explica a quienes sobresalen por capacidades esencialmente humanas, como la curiosidad, la autorreflexión, el liderazgo, el aprendizaje y la conexión con otras personas.

“Estas últimas habilidades, que durante años fueron consideradas complementarias frente a los conocimientos técnicos, podrían convertirse en uno de los principales diferenciales de los profesionales y las empresas”, manifestó la profesora e investigadora argentina.
Sin embargo, considera necesario que los países fortalezcan sus ecosistemas de innovación, promuevan la colaboración entre empresas y emprendedores y desarrollen infraestructura tecnológica que les permita participar activamente en la economía de la IA.
En ese camino, considera que espacios como +CTG tienen un papel relevante al reunir a representantes de diferentes industrias para discutir no solamente los avances tecnológicos, sino también las oportunidades que estos representan para el desarrollo económico. “A mí me encantan las conferencias de tecnología en las que no se habla de tecnología”, afirmó Hwang, quien tendrá una charla titulada ‘La IA y el futuro de la creatividad: cómo usarla para expandir la capacidad humana’.
Finalmente, la participación de Facundo Manes y Rebeca Hwang en la edición 11 de +CTG es posible gracias a los esfuerzos de la Agencia Quiroga, unos de los principales ecosistemas de comunicación en Colombia.
*Contenido elaborado con el apoyo de +CTG.
