La euforia ayudó. En las tardes del viernes, sábado y domingo del FEP, mientras en los cinco escenarios del festival se presentaba toda una gama de artistas, los stands de las marcas también hacían de las suyas. Dispuestos a lo largo y ancho del Simón Bolívar, despertaban la atención de los miles de asistentes, seduciéndolos con experiencias, tragos o incluso pistas de baile exclusivas, al punto de hacerles olvidar por unos cuantos minutos la existencia de los grandes escenarios.
No se trataba, sin embargo, de una contienda egoísta por la atención del público, sino más bien de una sincronía perfectamente pensada para que quien pisara el festival tuviera la sensación de que las oportunidades para vivir “algo distinto” eran infinitas: lanzarse por un tobogán lleno de noodles, batallar con un mosquito enorme o presenciar un show traído desde el propio fin del mundo.

Detrás de cada experiencia estaban los creativos. Santiago Carreño, director comercial de Páramo, aseguró que el incremento de marcas que se vinculan al Festival Estéreo Picnic se ve conforme pasa el tiempo y que cuando lo hacen es, definitivamente, de forma memorable.
“Yo creo que una de las claves es que las marcas estén dispuestas a probar cosas diferentes, formas distintas para comunicarse y conectar desde un punto pasional para su audiencia”, comentó Carreño. Esa es la primer lección. Según Carreño, además de innovar en las estrategias de comunicación, participar del FEP a través del marketing de experiencias despierta en los consumidores la pasión, punto clave para aumentar el consumo.
El impacto para las marcas es significativo. Este año se previó la llegada de 160.000 personas al Parque Simón Bolívar, además de que algunas campañas digitales tuvieron un impacto de 40 o hasta 50 millones de usuarios.
Algunas de las marcas que resaltaron con sus experiencias, saliéndose del molde tradicional, fueron Coca-Cola y Falabella. ¿La meta? Llegar a otro nivel de conexión con su audiencia.
Interacción al máximo
Coca-Cola es una marca que se ha caracterizado por marcar precedentes. A lo largo de varias ediciones, la carpa del Coke-Studio, un lugar en donde los amantes de la electrónica pueden conectar con su música favorita, se ha convertido en una parada inolvidable y obligatoria para los asistentes. La apuesta para el 2026 fue muy interesante: el espacio contó con máquinas interactivas y espacios meet and greet con artistas, todo esto bajo el ambiente de la cultura del club y la música de DJs tanto como nacionales como internacionales.
La marca también le apostó al reggaetón con ROMPE x Sprite, una experiencia para vivir este género musical bajo el lema “Perreo sin culpa y con toda la frescura”.
María Teresa Pérez, directora de marketing de Coca-Cola, aseguró que todas las campañas que lleva a cabo la empresa tienen como base tres principios básicos: autenticidad, diversidad y optimismo. Su objetivo es inspirar y generar cultura, y bajo estos principios y objetivos se alinean con el festival.
“Es una combinación de esas experiencias en diferentes touch points, porque el consumidor ha cambiado mucho y para conectar con él, uno necesita pensar qué le gusta y qué agrega valor a su vida”, declaró.

Así, Pérez resaltó que lo importante es “no quedarse en un solo lugar, enviando mensajes en un solo sentido. Se debe interactuar con el consumidor, que venga, se exprese y nos dé también su feedback. Total y hacia allá va el mundo del marketing. Hacia allá va todo el mundo: va hacia la experiencia”.
Experiencia del fin del mundo
Otra de las marcas que le apostó a la experiencia fue Falabella, que trajo a Fuerza Bruta, una compañía argentina de teatro con un espectáculo de 360 grados, creado bajo dos principios fundamentales del marketing: lo inmersivo y lo sensorial.
María Paula Yepes es la Project Marketing Manager de Falabella. La experta explicó que esta apuesta fue creada con el objetivo para que la marca conecta aún más con su público joven. “Nada mejor que estar en un festival donde literal los chicos se sienten en un mundo distinto, pero nosotros este año queríamos traer un formato totalmente diferente que igual los conectará con lo que más les gusta y lo que está en tendencia. El arte, la música, la moda, el estilo de vida potente”, señaló.
La elección de Fuerza Bruta por parte de Falabella no fue fortuita, “Uno ve los shows de Fuerza Bruta y se siente en otro mundo. Hay misterio, música, potencia, ritmo, energía y eso fue lo que nos motivó a traerlos a Colombia para que los chicos colombianos también lo pudieran vivir”, afirmó Yepes.
Definitivamente en el Estéreo Picnic estas compañías crearon una nueva experiencia con sus audiencias, pero esta vez lo hicieron desde el arte, la música y la cercanía. La forma de hacer marketing tradicional ya no es la única forma que existe en este momento. Ahora se le quiere brindar al usuario vivencias que recuerde por mucho tiempo o para siempre.