La pandemia también transformó al sector del Derecho. ¿Cuál es el papel de la tecnología?

Firmas como Baker McKenzie quieren aprovechar la tecnología para desarrollar y brindar nuevos servicios.


El espacio de trabajo y los hábitos laborales registraron cambios significativos a raíz de la pandemia y redefinieron la manera de hacer las cosas en todos los sectores productivos.

Como resultado, se han acelerado la transformación y la digitalización de las empresas. Según un estudio de Gartner, 88 por ciento de las organizaciones en el mundo solicitó a sus empleados desarrollar sus actividades de trabajo desde casa, una situación insólita hasta hace apenas dos años y que ha requerido una rápida, aunque bien ejecutada, adaptación al nuevo contexto.

En su estudio Smart Work – The Future of Work Post COVID-19 (Trabajo inteligente – El futuro del trabajo después de la covid-19), Boston Consulting Group (BCG) destaca que la digitalización, el trabajo inteligente (que hace uso de tecnologías emergentes para desarrollarse de manera adecuada) y el uso flexible de la mano de obra han tenido un enorme impulso dada la coyuntura sanitaria global.

Natalia Botero, Head of Talent Acquisition Prodigious LATAM, manifiesta que “las dinámicas laborales en el año más reciente han dado un vuelco total. Pasamos de la presencialidad y algunos días de home office a organizaciones que tuvieron que apostarle al trabajo en casa, evidenciándose así que la flexibilidad llegó para quedarse”.

BCG destaca, además, que tanto empleadores como empleados han tenido la oportunidad de aprender y experimentar lo que significa laborar en entornos fundamentalmente diferentes. Esto también ha sido tangible en las empresas de servicios y su relacionamiento con sus clientes. Tal es el caso de las firmas de abogados.

Tres momentos para asesorar

Para Baker McKenzie, el mayor impacto de este cambio en sus procesos se refleja en la incorporación de herramientas tecnológicas que aseguren la fluidez en el trabajo, considerando un escenario por completo virtual. “Si bien ya contábamos con innovaciones que nos permitían llevar a cabo nuestra labor de manera remota, la pandemia ha acelerado la adopción de plataformas adicionales para encuentros digitales, permitiéndonos estar más cerca de los clientes sin importar en qué parte del mundo se encuentren”, explica Alejandro Mesa, Managing Partner de Baker McKenzie Colombia.

Junto con eso, el bufete desarrolló un modelo global propio, denominado 3R (Resiliencia, Recuperación y Renovación), clave para el asesoramiento y con la capacidad de ayudar a diferentes organizaciones a afrontar el impacto comercial y legal de la pandemia.

“De acuerdo con nuestro modelo, la mayoría de las empresas ha afrontado esas tres fases, que no son necesariamente lineales y pueden repetirse o superponerse, particularmente en aquellas cuyas operaciones tienen alcance mundial”, dice Mesa.

Este modelo flexible le permite a Baker McKenzie apoyar y brindarles asesoría a sus clientes para responder, de manera ágil y efectiva, a los desafíos que tengan que afrontar en las etapas de resiliencia, recuperación y renovación.

La firma también cuenta con un programa de innovación denominado Reinvent, dentro del cual se incluye la creación de un equipo que combina experiencia en lo legal, data, ciencia de datos y aprendizaje automático, con base en Inteligencia Artificial de SparkBeyond.

“Somos el único bufete de abogados con acceso a esta tecnología, que será aprovechada en una serie de proyectos bajo el liderazgo del socio de investigación y desarrollo, Ben Allgrove”, manifiesta el Managing Partner de Baker McKenzie Colombia.

Así, se mantendrán los altos estándares de servicio al cliente en la virtualidad.