Vivienda

Nuevo proyecto inmobiliario en Barú busca atraer inversionistas al Caribe colombiano

Detrás del desarrollo está la Constructora Jemur, una de las compañías más reconocidas del sector en la región, con una amplia experiencia que garantiza calidad y respaldo.

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25 de marzo de 2026 a las 9:37 a. m.
Baruch Villages busca mantener una baja densidad y una línea arquitectónica controlada.
Baruch Villages busca mantener una baja densidad y una línea arquitectónica controlada. Foto: Constructora Jemur

Durante más de tres décadas, Constructora Jemur ha ejecutado proyectos que hoy forman parte del paisaje urbano de Cartagena. Ese recorrido —técnico, silencioso y sostenido— es el punto de partida de una nueva apuesta inmobiliaria en Barú, una zona que comienza a concentrar el interés de inversionistas y desarrolladores en el Caribe colombiano.

“Constructora Jemur es una compañía familiar fundada en Cartagena hace más de 35 años, cuya experiencia ha sido ininterrumpida en el sector inmobiliario y de infraestructura durante todo ese tiempo”, explica Jorge Iván Murra Nader, Gerente General de la empresa. Hoy, la firma hace parte del Grupo Área y supera el millón de metros cuadrados construidos, una cifra que respalda su operación en la región.

Los lotes de Baruch Villages están destinados a la construcción de villas para renta corta.
Los lotes de Baruch Villages están destinados a la construcción de villas para renta corta. Foto: Constructora Jemur

La trayectoria no se limita a un solo tipo de obra, Constructora Jemur ha participado en el desarrollo de proyectos residenciales de gran escala, así como en infraestructura pública en distintas zonas del país. Entre estos sobresale la construcción de instituciones educativas en el marco de contratos con el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa, una línea que ha consolidado su experiencia técnica.

Esa experiencia acumulada se traduce hoy en una capacidad operativa concreta, porque no solo implica construir sino entender dónde y cómo hacerlo. “Ofrecemos un control total del proceso, hacemos las obras de principio a fin”, señala Murra Nader. A esto se suma un factor determinante en Cartagena: las condiciones del entorno, pues el tipo de suelo, el clima y la normativa urbana imponen exigencias técnicas que terminan por definir cómo se diseña y se ejecuta cada proyecto.

Ubicado cerca a la Ciénaga de los Vásquez, el proyecto ofrece acceso por agua, cercanía con Cartagena y conexión con nuevos desarrollos en la zona.
Ubicado cerca a la Ciénaga de los Vásquez, el proyecto ofrece acceso por agua, cercanía con Cartagena y conexión con nuevos desarrollos en la zona. Foto: Constructora Jemur

Precisamente por eso la constructora regresó a Barú, al sur de Cartagena, donde ya había desarrollado proyectos como Condominio Estancia del Mar y ha seguido de cerca su transformación. Lo que durante años era un destino de paso, con planes para pasar el día, se convirtió en un polo atractivo para el sector inmobiliario, impulsado por la llegada de desarrollos de mayor escala, su cercanía a la ciudad y una mejor conectividad. “En la actualidad es un destino supremamente valorado y codiciado por grandes firmas”, precisa Murra Nader.

Invertir en Barú

Baruch Villages es un proyecto inmobiliario concebido como una apuesta de inversión. Está compuesto por 139 lotes urbanizados destinados a la construcción de villas para renta corta, en un entorno cercano a la Ciénaga de los Vásquez, cuya localización articula buena parte de su valor al tener acceso por agua, cercanía con Cartagena y conexión con nuevos desarrollos en la zona.

“Baruch tiene muchas ventajas, una de las principales es la ubicación”, explica Murra Nader. “Alrededor de esa zona se proyectan marinas, hoteles y nuevas urbanizaciones, lo que ha elevado la expectativa sobre el valor del suelo en los próximos años”.

Baruch Villages está compuesto por 139 lotes urbanizados.
Baruch Villages está compuesto por 139 lotes urbanizados. Foto: Constructora Jemur

Esa proyección del entorno se refleja en la forma en que fue concebido el proyecto. Baruch Villages no apuesta a un desarrollo masivo: los lotes, que van desde 300 hasta 800 metros cuadrados, y el número limitado de unidades, buscan mantener una baja densidad y una línea arquitectónica controlada. A esto se suma la posibilidad de integrar las viviendas a esquemas de renta corta, un modelo que ha ganado terreno en destinos turísticos con alta demanda.

Detrás de esa decisión hay una lectura del mercado. “Comprando en etapas iniciales es la forma más segura de ganar valorización”, sostiene Murra Nader. La expectativa se apoya en el crecimiento del turismo en la zona y en la llegada de nuevos proyectos que, en conjunto, terminan por presionar al alza el precio del suelo.

Baruch Villages no es un proyecto aislado, forma parte de la trayectoria de una constructora que, tras décadas de presencia en la ciudad, dirige su mirada hacia un territorio en transformación y con mucho potencial: un nuevo Barú.

*Contenido elaborado con apoyo de Constructora Jemur