Especial la banca del futuro

Presidente del Banco Agrario lidera soluciones para el campo: más de 300 productos financieros adaptados al agro

Hernando Chica Zuccardi habla del impacto de esta apuesta en la construcción de un mejor país. Hoy la entidad es líder en inclusión financiera.

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27 de marzo de 2026 a las 11:49 a. m.
Hernando Chica Zuccardi, presidente del Banco Agrario
Hernando Chica Zuccardi, presidente del Banco Agrario Foto: Banco Agrario - API

Entre 2023 y 2025 el Banco Agrario destinó 441 mil millones de pesos al Dividendo Social, beneficiando a más de 1,3 millones de familias.

¿Cuál fue el impacto de esta inversión en los territorios?

Hernando Chica Zuccardi: El Dividendo Social representa mucho más que un esfuerzo financiero; es la forma en que el banco materializa su vocación social. Estos recursos no se incorporan a las utilidades, sino que se destinan a provisiones y programas que facilitan el acceso al crédito para familias rurales con menos oportunidades. El impacto se mide en transformaciones concretas como nuevos usuarios que ingresan al sistema financiero, pequeños productores que mejoran su productividad, reducción de la morosidad y comunidades que logran sostener sus actividades en contextos adversos. En esencia, es una herramienta para equilibrar condiciones y brindar estabilidad a quienes trabajan la tierra. “El Banco Agrario concentra más del 50 por ciento de los microcréditos en el país”.

¿Cómo equilibran inclusión financiera y sostenibilidad?

H.C.Z.: Este nivel de participación refleja la confianza en los productores colombianos. El equilibrio se logra a partir de un conocimiento profundo del territorio, de entender ciclos productivos, estacionalidad, impacto del clima e informalidad. El modelo se basa en el acompañamiento cercano, visitas a predios y ajuste de condiciones según las necesidades del productor. Además, se apoya en herramientas como el FAG y programas de gestión de riesgo agropecuario. La principal lección es que el riesgo rural no se gestiona solo con cifras, sino con presencia, escucha y soluciones adaptadas.

Además de los microcréditos, el Banco tiene más de 300 productos financieros adaptados al agro…

H.C.Z.: La diversidad del campo colombiano exige soluciones específicas. Por eso, los productos se diseñan según cada cadena productiva, con plazos, tasas y garantías ajustadas a los ciclos de cada actividad. Esta flexibilidad permite responder a variables como clima o precios. Herramientas como el IIGRA, la gestión de riesgo agropecuario y los seguros en desarrollo ofrecen respaldo adicional. Este enfoque ha permitido reducir en un 17 por ciento las quejas de los clientes.

¿Qué retos enfrenta al haber alcanzado una cobertura del 99 por ciento?

H.C.Z.: Los desafíos son significativos en conectividad, infraestructura vial y condiciones de orden público. Sin embargo, estos retos reafirman la importancia de mantener la presencia territorial. El banco garantiza la calidad del servicio con más de 27 mil canales entre oficinas, corresponsales, cajeros y soluciones digitales, además de una fuerza comercial que llega directamente a veredas y corregimientos. Los 740 ASAGRO son fundamentales en este proceso, ya que conocen el territorio y acompañan a los productores desde sus predios.

Las oficinas del Banco son consideradas hubs de conectividad, ¿por qué?

H.C.Z.: Porque hoy nuestras 796 oficinas ofrecen wifi gratuito y suman más de 1,3 millones de conexiones. Para nosotros, ese es un paso definitivo para cerrar la brecha digital rural. A eso se suman esfuerzos como la billetera digital Bico, que ya cuenta con 436 mil usuarios. En muchas zonas, nuestra oficina es el único lugar donde las personas pueden conectarse, estudiar, realizar trámites o acceder a información clave para sus negocios. La estrategia no es solo mejorar un servicio, es ofrecer una herramienta que abre puertas, que iguala oportunidades y que le permite al campo conectarse con el mundo.