El turismo internacional continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía colombiana. Las proyecciones oficiales indican que el país cerró 2025 con más de 21,7 millones de viajeros internacionales, lo que representa un crecimiento superior al 6 % en comparación a 2024.
Pero más allá de las cifras de llegadas hay un indicador que empieza a revelar cómo están recorriendo el país estos visitantes: la movilidad interna. En ese escenario, el alquiler de vehículos gana protagonismo. De acuerdo con Localiza Rent a Car —franquicia operada por Renting Colombia—, durante 2025 casi 80.000 necesidades de movilidad fueron resueltas a través de la renta turística.
Sin embargo, el dato más revelador es la concentración geográfica: ocho ciudades representaron el 83 % de las operaciones. El ranking lo encabeza Bogotá, con cerca del 25 % del total nacional, es decir, uno de cada cuatro alquileres se realizó en la capital del país.
Le siguen Rionegro, con un 15% y Medellín en un 13%. Entre estas tres ciudades sumaron el 52 % de las rentas del año. El top lo completan Cartagena, Santa Marta, Palmira, Barranquilla y Pereira.
“Estos resultados muestran que, para muchos viajeros, la movilidad ya es parte del diseño del itinerario porque buscan decidir su ritmo, enlazar destinos y optimizar tiempos”, señaló Diego Avendaño, líder de Localiza Rent a Car. “Más que un servicio complementario, el alquiler de vehículos es una pieza práctica para convertir el plan de viaje en recorrido real”, añadió.
El comportamiento por temporadas también confirma esa tendencia. Los picos de demanda se concentran en enero, julio, agosto, noviembre y diciembre, meses asociados a vacaciones y alta movilidad. Además, el perfil del usuario evidencia diferencias significativas: mientras los colombianos arriendan vehículos por un promedio cercano a tres días, los viajeros internacionales superan los cinco días, un patrón que refuerza la relación directa entre renta vehicular y turismo receptivo.
“Con el turismo en expansión, el reto del sector será responder a la creciente demanda con procesos más digitales, mayor disponibilidad en temporadas altas y soluciones que reduzcan fricciones en la experiencia del usuario. Si el país aspira a consolidar el crecimiento proyectado para 2026, la conectividad terrestre será tan determinante como la aérea”, concluyó Avendaño.