Es casi alquimia. El proceso para obtener una fragancia como Aura Alba, la más reciente creación de Natura que introduce en la perfumería el aceite esencial de Rosa Alba de Kanore, pasa por un ejercicio exigente de exploración de matices olfativos y de creatividad.
Y aunque la industria ha explorado durante décadas distintas variedades de rosa, especialmente la rosa damascena, Natura es la primera marca que utiliza la Rosa Alba de Konare en su formulación. Esta distintiva flor cumple un papel singular en los campos de Bulgaria, donde suele plantarse alrededor de las rosas destinadas a la perfumería para protegerlas de los insectos gracias a su aroma intenso. Verónica Kato, perfumista de Natura, afirmó que esa relación de protección y cuidado mutuo dialoga con uno de los valores centrales de la marca: construir bienestar a partir de los vínculos.
Aura Alba busca reinterpretar el tradicional camino olfativo floral desde una lectura contemporánea. Pero el desafío, explicó Kato, estuvo en traducir la complejidad sensorial de la Rosa Alba, un aroma que evoca la frescura verde de una rosa blanca cubierta de rocío, pero que al mismo tiempo posee una textura cremosa, envolvente.
Para lograr ese equilibrio, la composición combina distintas capas aromáticas. A la Rosa Alba se suman acordes de flor de miel que aportan luminosidad, un toque de lichi que recuerda la frescura húmeda del rocío y matices lácticos que refuerzan la sensación blanca y cremosa del bouquet. El conjunto se completa con notas de jazmín que subrayan la feminidad de la fragancia y una base más profunda de pachulí, maderas y almizcle, responsables de aportar sofisticación, proyección y duración en la piel.
Más allá de su arquitectura olfativa, Aura Alba fue pensado para una mujer sofisticada, moderna y elegante, que encuentra en el perfume una extensión de su personalidad.
El concepto emocional del perfume gira en torno al afecto y a los gestos que se comparten. La narrativa de la fragancia propone que una rosa puede ser tanto un símbolo de cuidado personal como un gesto para otros.
Y precisamente la historia de Natura ha estado atravesada por eso: el gesto de entregar una flor. Así lo recuerda Luiz Seabra, fundador de Natura, cuando dos días antes de la inauguración de la tienda en la calle Oscar Freire, en São Paulo, le regaló a los transeúntes una flor. “Fue un gesto inaugural”, dijo. Más de cinco décadas después, el gesto vuelve a cobrar sentido con la búsqueda y transformación de la Rosa Alba de Kanore en una fragancia que refleja la esencia de Natura.
Así, Aura Alba intenta abrir un pequeño territorio propio que combina frescura, textura cremosa y una historia de origen y cuidado mutuo.
