Madonna no le teme a nada. A sus 67 años, la legendaria reina del pop regresa a la escena musical con Confessions On a Dance Floor Part II, la segunda parte del disco homónimo publicado en 2005 y ganador del Grammy al Mejor Álbum de Música Electrónica/Dance. Éxitos atemporales como Hung Up —con samples de Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight), el himno ochentero de Abba— y Sorry causaron furor en las listas musicales de entonces y coronaron a Madonna nuevamente, tras varios años ausente de las cámaras y la prensa, como la auténtica reina.

Más de 20 años después, la crítica espera que ocurra lo mismo. La norteamericana retoma la propuesta musical del disco dosmilero para proponer un tracklist que, pese a no estar del todo confirmado, se espera que sea una pista imparable para bailar.

“Debemos bailar, celebrar y rezar con nuestros cuerpos. Esas son el tipo de cosas que he hecho por cientos de años (...). Después de todo, la pista de baile es un espacio ritual. Un lugar para conectar con tus heridas y tu fragilidad”, reveló la cantante y el productor Stuart Price en su “manifiesto” sobre el álbum.
Será un álbum para el verano: la fecha oficial de estreno es el 3 de julio. Y no es de extrañar. El regreso de Stuart Price, el productor británico, augura sonidos vibrantes, capaces de hacer entrar en trance, himnos para bailar y “alterar nuestra conciencia y disolver el ego y el tiempo”, precisó el manifiesto.

Publicado por Warner Music, Confessions On a Dance Floor Part II significa un paso arriesgado para Madonna. Una oportunidad más para confirmar que su arte puede seguir reinventándose. Una lucha con el tiempo. Pero solo hasta que se publique, la crítica dará su veredicto.
