El 1 de noviembre de 2026, Andrea Kimi Antonelli entró en los anales de la historia de la Fórmula 1 al cruzar la meta del Gran Premio de Ciudad de México en la tercera posición. No ganó la carrera (ese resultado fue para Max Verstappen), pero aseguró el campeonato mundial con solo 20 años y 68 días, superando el registro de Sebastian Vettel, quien había obtenido su primer título a los 23 años y 133 días, y se convirtió así en el campeón más joven de la historia de la categoría en su segunda temporada en la parrilla.

Nacido en Bolonia, Italia, el 25 de agosto de 2006, Kimi Antonelli creció en un ambiente en el que los motores eran parte de la vida cotidiana. Su padre, Marco Antonelli, fue piloto y desarrolló su propia estructura de automovilismo, AKM Motorsport. De hecho, Kimi se subió a un kart por primera vez cuando tenía solo cinco años y, desde entonces, comenzó a recorrer un camino que lo llevaría a convertirse en uno de los talentos más grandes de su generación.
Una de las primeras personas que reconoció su potencial fue Gwen Lagrue, cazatalentos de Mercedes. Cuando Antonelli tenía alrededor de 11 años, el equipo alemán seguía sus actuaciones en el kartismo, y para 2019 ingresó oficialmente a su programa de jóvenes pilotos. Desde entonces, la escudería acompañó su desarrollo y lo ayudó a avanzar por las categorías de formación.
Los resultados respaldaron rápidamente la apuesta de las ‘flechas plateadas’. En 2019 y 2020 dominó el mundo del karting a su antojo, y para 2022 estaba listo para ganar en monoplazas. Obtuvo los títulos de Fórmula 4 italiana y ADAC F4 y al año siguiente ganó tanto la Fórmula Regional de Oriente Medio como el campeonato europeo de esa categoría.
Su nivel fue tal que evitó correr en Fórmula 3 en 2024 para dar el salto directo a Fórmula 2, donde corrió con Prema Racing y consiguió sus primeras victorias en Silverstone y Budapest.
Ese mismo año la escudería Mercedes confirmó que sería el compañero de George Russell para la temporada 2025, reemplazando al siete veces campeón Lewis Hamilton, quien había anunciado su salida hacia Ferrari.
Toto Wolff, jefe del equipo alemán, tomó esa arriesgada decisión debido a que en la década pasada había dejado pasar a Max Verstappen y no quería perder un talento del mismo tamaño. Además, el austríaco reconoció que sería necesario protegerlo de la presión y permitirle crecer en un entorno especialmente exigente.
Antonelli, por su parte, ha descrito a Mercedes como una segunda familia y se ha mostrado en reiteradas ocasiones muy agradecido con el acompañamiento recibido desde que era muy joven.
Su debut en la categoría reina no fue fácil. Consiguió solo tres podios y terminó séptimo en el campeonato, con 150 puntos, atravesando varios momentos de irregularidad y recibiendo críticas por su juventud, además, finalizó a 169 puntos de su compañero, por lo que parecía que la adaptación iba a tomarle varias temporadas.
Sin embargo, en 2026 Mercedes construyó el mejor vehículo de la parrilla y, a su vez, Kimi logró consolidarse, sumando nueve victorias y 16 podios. Con ello, logró sumar su primera medalla de oro de un campeonato mundial con cuatro carreras de ventaja y destrozando a Russell en pista.
La familia detrás del piloto
Ahora bien, fuera del cockpit, la historia del nuevo campeón está marcada por el trabajo de sus padres. Marco recordó en una entrevista con BBC Sport que cuando Kimi tenía diez años le permitió conducir un Lamborghini de competición en el circuito de Adria: el padre se encargaba del acelerador y el freno, mientras el niño controlaba el volante y los cambios. Fue uno de los momentos en los que entendió que su hijo podía tener condiciones excepcionales para competir.
Marco y Verónica, la madre del piloto, tuvieron que trabajar y resolver dificultades para sostener el proyecto deportivo de su hijo. Marco también reconoció que, antes de que Mercedes incorporara a Kimi a su academia, el costo de impulsar su carrera era una preocupación, fue solo con el respaldo de la escudería que la familia se permitió enfocarse en su desarrollo como piloto.
Los padres también han procurado que el éxito deportivo no se traduzca en una relación despreocupada con el dinero. Según el mismo medio español, Antonelli recibe una asignación mensual y debe administrar sus gastos: si consume más de lo previsto, no puede contar con recursos adicionales para otros planes. La familia explicó que busca enseñarle a manejar sus ingresos y conservar hábitos de responsabilidad financiera.
La prensa europea calcula que Antonelli tiene un salario que oscila entre los tres y los cinco millones de euros, aunque con las bonificaciones vinculadas a los éxitos deportivos individuales y colectivos de este 2026, Mundo Deportivo estima unos ingresos potenciales de alrededor de 25 millones de euros.
