Para miles de jóvenes en Arauca ingresar a la universidad ha sido desde siempre un desafío. Cifras del Ministerio de Educación confirman que hasta hace un par de años el departamento registraba una de las tasas más bajas de acceso a la educación superior en el país: solo 6 de cada 100 jóvenes lograban formarse profesionalmente. El dato cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que el promedio nacional supera el 51 %.
Esta brecha, una de las más grandes en Colombia, ha limitado históricamente la formación de talento local, además de convertirse en uno de los principales obstáculos para la movilidad social y el desarrollo económico de la región.
El gobernador de Arauca, Renson Jesús Martínez, aseguró que cada año cerca de 3.000 jóvenes se gradúan del bachillerato enfrentando, en su mayoría, barreras de acceso a los programas de educación superior. “Los anteriores gobiernos departamentales nunca entendieron lo importante que era garantizar la presencia de universidades en el territorio con programas presenciales para los jóvenes”, explicó Martínez.
Debido a esta realidad, desde su gobierno ha impulsado una serie de proyectos que amplían la oferta académica para los jóvenes. Lo primero fue consolidar la presencia de tres instituciones de educación superior en el territorio, encabezadas por la futura seccional de la Universidad Industrial de Santander (UIS) en Arauca, una entidad reconocida por sus altos estándares de calidad y por ofrecer programas diseñados a la medida de las necesidades de las regiones.
“Hoy la UIS está ofreciendo los programas presenciales que los araucanos siempre quisimos tener. Son programas que nos permitirán ayudar a jalonar el desarrollo en sectores donde hemos identificado necesidades de formación profesional, conocimiento o falta de talento”, afirmó Martínez. La apertura de una sede de la Universidad Nacional de Colombia y otra de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia complementan este propósito.
Para Martínez, la llegada y fortalecimiento de estas instituciones permitirá responder también a las necesidades del mercado laboral. De hecho, la tasa de desempleo en la capital de Arauca pasó del 29 por ciento en 2023 al 17 por ciento en la actualidad, según cifras del DANE, por lo que “ampliar el acceso a la educación superior seguirá impulsando la generación de empleo, el desarrollo económico, la innovación y proyectos de investigación en el territorio”.

El gobernador resaltó que el rezago educativo explica, en parte, que Arauca haya ocupado por tantos años los últimos lugares en el Índice Departamental de Competitividad, una realidad que espera revertir con esta revolución educativa que se está gestando.
“En la medida en que tengamos más oportunidades para los jóvenes, ellos no se verán obligados ni motivados por la frustración o la impotencia a pertenecer a un grupo armado”, advirtió el gobernador.
Infraestructura vial, la otra deuda
En la década de 1960, el Estado, a través del INCORA, impulsó un proceso de colonización en Arauca a través de la entrega de tierras fértiles a campesinos, lo que generó una gran producción de plátano y cacao. Sin embargo, la falta de infraestructura vial impedía que las cosechas se movilizaran por el país.
Según Martínez, aunque los campesinos se manifestaron contra el Gobierno, desde el Estado no se prestó mayor atención, lo que provocó la conformación de grupos armados ilegales que siguen activos hoy en día. En este mismo período tampoco se han mejorado corredores estratégicos como la Vía de la Soberanía o la Ruta de los Libertadores, que conectan Arauca con el centro de Colombia.
Por eso, detalló Martínez, la Gobernación ha gestionado cerca de un billón de pesos con apoyo del OCAD Paz para impulsar la conectividad y la competitividad del departamento.
A la fecha se han intervenido cerca de 200 kilómetros de vías urbanas, secundarias y terciarias de todo el territorio.
“Se podrían hacer más esfuerzos, pero desde la capacidad que tenemos nos enfocamos básicamente en prevenir y controlar el contrabando, fortaleciendo así las finanzas y generando políticas públicas que motiven a la población a pagar sus impuestos”, declaró el gobernador.
Resiliencia ante la ola invernal
La temporada de lluvias puso a prueba al departamento. Según el gobernador, Arauca atraviesa la ola invernal más fuerte de los últimos 50 años. Además de la tragedia humanitaria que ha generado, pérdidas en productividad alrededor de la ganadería, el cacao y el sector agropecuario son incalculables. “Estamos hablando de miles de hectáreas inundadas”, recalcó el gobernador.
A pesar de la situación, Martínez resaltó “la capacidad de los productores y de los campesinos, quienes han demostrado esa resiliencia que los caracteriza para levantarse ante este tipo de calamidades y volver a comenzar”.
Finalmente, el mandatario aseguró que además de trabajar en recuperarse de las inundaciones, el departamento seguirá avanzando en materia de seguridad, salud, infraestructura y educación.
