La pandemia trajo consigo muchos cambios y retos para las industrias; especialmente en sectores como el de los seguros que tuvo que responder por cubrimientos relacionados con salud, vida y desempleo entre otros. David Otero Bahamón, Vicepresidente de Bienestar y Seguros de Personas de Seguros Bolívar, cuenta que durante la pandemia, la prioridad de la Compañía ha sido ir más allá de las obligaciones pactadas. “No solo hemos pagado más de $600 mil millones en coberturas relacionadas con la pandemia, sino que también en algunos casos hemos decidido levantar las exclusiones de pandemia de algunos de nuestros productos, hemos diseñado nuevas coberturas y hemos implementado nuevos modelos de servicio. Todo esto con el fin de ofrecer a nuestros clientes un mejor acompañamiento en los momentos de verdad”, explica.

Así mismo, durante la pandemia, la compañía incorporó en algunos de sus productos auxilios para sus clientes en caso de tener un diagnóstico de COVID-19 o ser hospitalizado por esta misma causa. También ofreció servicios de acompañamiento psicológico y de telemedicina durante las cuarentenas ajustándose así a las necesidades del momento.
Si bien en Colombia la penetración de seguros sigue siendo baja en comparación con otros países, Otero destaca que la crisis generó que más colombianos tomen conciencia sobre la importancia de estar asegurado contra cualquier riesgo y contar con el respaldo de una compañía robusta y responsable.
Otero también precisa que “no vemos a los colombianos como clientes de seguros de vida, de salud o de desempleo, sino como personas que buscan su bienestar y nosotros podemos ofrecerles herramientas para promoverlo”.
Para ello están desarrollando soluciones de bienestar. Un ejemplo de esta apuesta es la plataforma llamada DoctorAki.com, cuyo fin es conectar a los colombianos con médicos generales y especialistas, permitiéndoles el acceso a citas y consultas de salud al alcance de todos. A través de DoctorAki.com, los usuarios pueden programar citas y otros servicios, de manera rápida en modalidad virtual o presencial desde $40.000, e incluso aclarar dudas médicas básicas, chateando con un médico desde $8.000. Sin contratos, sin filas, sin trámites.

En cuanto a los seguros tradicionales de vida, la compañía está preparando un portafolio que ya no se enfoca únicamente en la persona encargada del sustento de una familia: “Estos nuevos productos van dirigidos a diferentes miembros de la familia, en diferentes etapas o contextos. Por ejemplo, a jóvenes que tienen su primer trabajo y cuyo mayor riesgo no es el fallecimiento sino la pérdida de capacidad laboral a raíz de un accidente o una enfermedad”, indica Otero.
También se ultiman detalles de un servicio para que las empresas puedan contribuir al bienestar mental y emocional de los empleados, un asunto que la pandemia volvió prioridad. “La esencia del seguro hoy se necesita más que nunca, lo que estamos cambiando son las formas”, concluye Otero.
