Marketing y negocios

Festival Cordillera: las experiencias más allá de la música

Actividades inesperadas lideradas por las marcas se sumaron a la programación musical de este festival que, en su quinta edición, convocó a 70.000 personas.

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22 de septiembre de 2026 a las 3:24 p. m.
Herencia de Timbiquí fue una de las agrupaciones que sacudió el Studio Coke.
Herencia de Timbiquí fue una de las agrupaciones que sacudió el Studio Coke. Foto: Cortesía Páramo

Además de sorprender al público con carteles musicales soñados, con headliners como Ricky Martin, Beéle, Caifanes, Kany García o Sean Paul, la experiencia en el Festival Cordillera 2026 también se nutre de esa infinitud de posibilidades que ofrecen las activaciones de marca menos esperadas que acompañan la programación musical.

Casos como el de Bavaria, que este año presentó su Club Macondo de Club Colombia —un salón de música en vivo y baile, a solo pasos del escenario principal, desde donde se podía escuchar cantar a Andrés Cepeda junto al sexteto Macondo— o como el Studio Coke de Coca-Cola, que regresó nuevamente al Parque Simón Bolívar como escenario alternativo —que parecía más un club— para que agrupaciones como Herencia de Timbiquí cantaran un poco de su repertorio.

Para María Laura Vásquez, directora de Marketing y Experiencias para Marcas de Páramo, se trata de una apuesta gana-gana que fortalece a ambas partes. “Las marcas complementan la experiencia; nos ayudan a que el festival no se trate solo de música, que claro es el core de lo que hacemos. Pero sucede que la gente quiere venir a pasar todo el día en el festival: descubrir cosas, encontrarse con experiencias y que incluso le regalen algo”, explicó Vásquez.

Al tiempo que los asistentes a festivales como Cordillera reclaman experiencias diferenciales, las marcas buscan conectar con nuevas audiencias, posicionarse más en la retentiva de las personas o aumentar su awareness. Y entonces marcas como Afelius, la línea de protectores solares de Siegfried, sorprendió con dos estaciones de fotoprotección distribuidas en el parque para que los asistentes pudieran ponerse bloqueador solar en cualquier momento.

“La forma de compra del consumidor ha cambiado bastante. Antes nos educábamos en el consultorio y ahora, a través de redes sociales. Y son las redes las que te traen a estos escenarios. Para nosotros era importante llegar a un festival como Cordillera y buscamos la alianza; desde el principio sabíamos que la oportunidad era grande y que le sacaríamos provecho”, aseguró Amanda Zamora, Brand Manager de Afelius para Colombia.

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Por primera vez, Nissan patrocinó el escenario principal del Festival Cordillera. Foto: Cortesía Páramo

Mientras los asistentes se desplazaban de un escenario a otro o visitaban otras activaciones, el puesto de Afelius hacía las veces de “punto de recarga” de protección solar, algo que pocos podrían considerar importante durante un festival musical pero que es, en realidad, fundamental.

“Todas las marcas son bienvenidas. No tenemos ninguna restricción. Creemos que, con todas las empresas que hay, podemos construir un camino para enriquecer la experiencia del festival y que las marcas logren llegar a la audiencia que quieren impactar”, apuntó Vasquez.

Ese fue el caso de Bulova, la marca neoyorquina de relojes, que apostó por patrocinar el escenario Cotopaxi, al que subieron artistas como Vicente García, Doctor Krápula, Meme de Real y Miguel Mateos. “La música siempre ha sido parte de nuestro ADN y qué mejor manera para celebrarlo que aquí, en un festival que cruza fronteras en la región”, destacó Fernando Vega, gerente de Marca Regional para Bulova Latinoamérica.

El vínculo estrecho que existe entre Bulova y la música se explica con colecciones legendarias como Sinatra, una serie de relojes vintage inspirados en el espíritu del cantante estadounidense Frank Sinatra y cuyos nombres llevan los títulos de sus canciones favoritas.

Por eso mismo, Vega aseguró que el festival funciona como la plataforma de visibilidad perfecta: “Bulova tiene esa conexión con la música y qué mejor manera para posicionar la marca que a través de un festival que ha sabido consolidarse. Cordillera es visibilidad ante una audiencia que conecta con la música”, agregó el gerente.

Escenarios memorables

En su quinta edición, Cordillera reunió a 30 marcas que encontraron en el festival un escenario ideal para conectar de forma distinta con las audiencias. Casos de éxito como el de KOAJ, la marca encargada de diseñar la mercancía oficial, o los de Diageo, Adidas y Nissan, que año tras año se siguen sumando a la programación, demuestran el crecimiento sostenido que ha tenido el festival. En su primera edición, arrancó con solo 10 marcas aliadas.

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El Club Macondo convocó a miles de personas para el espectáculo de Andrés Cepeda. Foto: Cortesía Páramo

Este año, por ejemplo, Bavaria regresó con todas las de la ley. En el Club Macondo, donde no solamente se presentó Andrés Cepeda con un espectáculo más íntimo y cercano, la fiesta también estuvo a cargo de otros músicos y DJ como La Nena Magdalena, Los Rulos Vinyl Club, Vinileros del Trópico y Esteban Copete y su Kinteto Pacífico.

“Lo más fascinante es la unión de las cosas. Unir una cerveza con una historia que nos ha marcado a todos los colombianos: Cien años de soledad. Y además le metemos un ingrediente como Andrés Cepeda. Los valores de todo se unen y crean este club, que se vive muy diferente. Lo más interesante es el bar de Catarino, donde disfrutar de una Club Colombia en draft junto a la mejor música”, contó Álvaro de Luna, vicepresidente de Marketing de Bavaria. Toda esa historia dio vida al Club Macondo, un escenario que nunca antes había existido en Cordillera. De Luna insistió en que fue la unión de ambas fuerzas, del ADN de Club Colombia y del festival, lo que pudo crear un espacio así.

En su cuarto año consecutivo como marca aliada, Nissan llegó a Páramo con un propósito claro: conectar con la audiencia tan diversa que compone al festival. Este año, por primera vez, apostó por patrocinar el escenario más grande del festival.

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Andrés Cepeda fue una de las grandes estrellas de la noche. Foto: Cortesía Páramo

“Sentimos que es un espacio donde confluyen cultura y energía y una diversidad inmensa de gustos musicales, edades y tipos de personas”, anotó Carlos Serrano, director de Mercadeo de Nissan. Esa diversidad les funcionó para construir un eje conector entre la tecnología y la energía de su e-Power, y la vasta energía que compone la atmósfera del festival.

“Con la energía e-Power no necesitas parar para recargar; vas recargando a medida que vas andando en el vehículo. Y lo mismo ocurre en el festival: uno llega, y a medida que va por los conciertos y por todas las activaciones, se va recargando”, explicó Serrano.

Cortesía Páramo
En total, 70.000 personas asistieron este año al Festival Cordillera. Foto: Cortesía Páramo

Y así, los pasados 12 y 13 de septiembre, el Festival Cordillera logró reunir a 70.000 personas en total: grupos de amigos, parejas, aficionados de la música. Tanto las activaciones como las presentaciones musicales le permitieron a la gente vivir experiencias únicas alrededor del poder latino. Porque al final, el propósito de todo, tanto de marcas como de artistas, termina siendo el mismo: contagiar a la gente de alegría y orgullo.