Cartagena tiene una relación particular con el mar. Está presente en las fotografías que recorren el mundo, en los cruceros que llegan a su puerto y en los visitantes que caminan por sus hermosas playas. Sin embargo, el Gobierno nacional y el Distrito consideran que hay muchos aspectos a mejorar para poner en el siguiente nivel a la capital de Bolívar y explorar al máximo el potencial turístico de la ciudad.

La apuesta tomó forma durante una agenda de trabajo entre el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, y el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, en la que se revisaron proyectos de infraestructura, conectividad, promoción internacional, innovación y desarrollo empresarial, incluyendo nuevas conexiones aéreas y marítimas, turismo comunitario y estrategias para que los beneficios de la actividad turística lleguen a más sectores de la ciudad.
El anuncio más concreto está relacionado con el Gran Malecón del Mar. El Gobierno nacional, a través de Fontur, destinará 87.703 millones de pesos para financiar los tramos 3 y 4 de la segunda fase, con los que el proyecto avanzará desde el sector de La Tenaza, en Marbella, hasta la entrada de Bocagrande, frente al Parque de La Marina. Una intervención que contempla 820 metros en el tramo 3 y alrededor de 1.323 metros en el tramo 4.
La inversión permitiría llevar la ejecución del proyecto del 63 al 90 por ciento y consolidar más de siete kilómetros de recorrido frente al mar. Esta obra es importante para la ciudad porque contempla espacios peatonales, iluminación, zonas verdes y áreas para caminar, montar bicicleta y hacer ejercicio, lo que dará más y mejores espacios de esparcimiento a los cartageneros.
Pero la conversación entre el Gobierno nacional y Cartagena fue más allá. Uno de los objetivos planteados es cambiar la manera en que la ciudad recibe y distribuye el turismo. La agenda incluye nuevos productos turísticos, promoción internacional, formalización de prestadores, fortalecimiento de emprendimientos y turismo comunitario en sectores como Santa Ana y Ararca.
La intención de ambos frentes es que Cartagena se convierta en un “destino turístico inteligente”. Esto se traduce en la implementación de tecnología y manejo de datos para gestionar mejor el flujo de visitantes, mejorar su experiencia y fortalecer la competitividad internacional de la ciudad.

Adicionalmente, se busca desde la administración de Turbay que se profundice en la posibilidad de abrir nuevos mercados internacionales y avanzar en conversaciones para una eventual ruta directa entre París y Cartagena, pues más de 88.000 franceses vienen al país cada año, según datos de Procolombia.
A esto se suma el anuncio de la financiación por parte del Gobierno nacional de la primera embarcación del Aquabus, un proyecto de transporte para la ciudad que busca aprovechar los canales, bahías y cuerpos de agua que atraviesan la ciudad para mejorar la movilidad.
La agenda nacional también contempla otras obras que tienen impacto indirecto sobre el turismo. Entre ellas está la terminación de la Vía Perimetral hasta El Pozón, para la cual el Gobierno anunció 130.000 millones de pesos, además de gestiones para destrabar proyectos relacionados con el aeropuerto de Cartagena y nuevas inversiones en el terminal de cruceros.
Y mientras se habla de atraer más viajeros, existe otra pregunta que atraviesa la discusión: qué tanto de ese crecimiento termina quedándose en Cartagena. Por eso, el Gobierno y el Distrito incluyeron en la agenda el fortalecimiento de pequeños emprendimientos, la formalización de prestadores y la creación de productos diseñados desde las propias comunidades.
La intención es que crezca el porcentaje de los ingresos que produce el turismo y esto se traduzca en empleo, inversión y oportunidades para los habitantes.
Para cumplir con todos estos objetivos, los equipos técnicos del Ministerio de Comercio, Fontur, ProColombia, iNNpulsa y el Distrito quedaron encargados de avanzar en la estructuración de los proyectos y en determinar cuáles pueden acceder a mecanismos de financiación y cofinanciación.
