El sector automotor en Alemania ha despertado con bastante preocupación este lunes 21 de septiembre, luego de que decenas de miles de trabajadores participaran en protestas masivas en el país europeo.

Para el sindicato IG Metall, el objetivo de estas movilizaciones es exigir mejores condiciones, proteger las fábricas y los puestos de trabajo de las personas afectadas, así como reducir los costes energéticos y buscar mejores medidas para defender la producción nacional frente a las importaciones baratas.
Es por ello que se están preparando alrededor de 280 eventos en la nación para expresar su rechazo ante los recortes de puestos de trabajo que distintas marcas de la industria automotriz alemana como Volkswagen, BMW están realizando.
Estos hechos tienen lugar en un contexto en donde el sector de la nación europea ha tenido bastantes dificultades, principalmente ante la debilidad de los mercados, la competencia ante China, el exceso de capacidad, las costosas transiciones a la movilidad eléctrica y los aranceles impuestos por Estados Unidos que presionan los resultados de los fabricantes.

De acuerdo con la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA), este sector ha perdido alrededor de 100.000 empleados desde 2019, y se espera que estos números incrementen en el futuro.
En el caso de Volkswagen, su plan es recortar 100.000 empleos de aquí a finales de la década, siendo esta la mayor reestructuración de la historia en el sector de automóviles mundial. Por otro lado, BMW busca reducir 8.000 empleos hasta finales de 2027.
Son ante estos hechos que el líder regional de IG Metall, Thorsten Groger, declaró que los trabajadores no deben pagar por los errores de gestión de los últimos años y que se deben buscar otros modos para atender la crisis.

El sindicato exige que los fabricantes automovilísticos alemanes realicen mayores inversiones en las fábricas que se encuentran en su país. Adicionalmente, consideran que el problema que se vive en el sector es en gran parte casero, esto debido a que los directivos han tomado decisiones erróneas al lanzar modelos pequeños y asequibles demasiado tardíos.
IG Metall también cuestiona que la dirección de los consorcios automovilísticos busca que los empleados extiendan sus jornadas laborales, mientras se reparten los miles de millones entre sus accionistas.
Estas protestas se generan luego de que el consejo de supervisión del grupo Volkswagen, en el cual se encuentran marcas como VW, Skoda, Seat, Cupra, Porsche y Audi, aprobaran a inicios de este mes el recorte de 50.000 empleos más.
