Durante décadas, Santa Marta ha enfrentado uno de sus retos estructurales más complejos: garantizar el acceso continuo y de calidad al agua potable y contar con un sistema de alcantarillado acorde con su crecimiento urbano, demográfico y turístico. Hoy, la ciudad da un paso decisivo con la puesta en marcha del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado Sanitario y Pluvial, una hoja de ruta técnica con visión de largo plazo orientada a la sostenibilidad y al cierre de brechas históricas en la prestación de los servicios públicos.
Este proyecto cuenta con una inversión superior a los 37.000 millones de pesos, financiados de manera conjunta entre el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, que aportó 23.000 millones de pesos, y el Distrito de Santa Marta, que destinó 14.000 millones de pesos. Los recursos permitirán estructurar las soluciones necesarias para los sistemas de acueducto, alcantarillado sanitario y pluvial, bajo criterios técnicos, ambientales y de crecimiento proyectado.
Para el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, el Plan Maestro marca un punto de inflexión en la forma en que la ciudad aborda su problemática hídrica. “Durante años se habló del agua y del alcantarillado como una urgencia permanente, pero sin una planificación integral que permitiera tomar decisiones de fondo. Hoy Santa Marta cuenta, por primera vez, con una hoja de ruta técnica que define qué hacer, cómo hacerlo y en qué plazos”, señaló el alcalde.
Visión a largo plazo
Uno de los puntos claves de la estrategia de la Alcaldía es la rehabilitación de la estación de bombeo de aguas residuales -EBAR Norte-. Después de 28 años de espera, la actual administración decidió rehabilitar esta infraestructura para poner fin a los rebosamientos históricos y constantes de aguas residuales en la ciudad. Esta iniciativa tiene una inversión de $32.000 millones y ya alcanza el 45 por ciento de avance.
El plan también contempla la construcción de dos plantas desalinizadoras, concebidas como una solución estructural frente a la escasez hídrica y la vulnerabilidad climática del territorio. La administración distrital ya concretó avances clave como la transferencia de un predio de 5,5 hectáreas en Pozos Colorados para la planta del sur y la identificación del área destinada a una segunda planta en Taganga.
Ambas desalinizadoras fueron declaradas Proyecto Estratégico de la Nación mediante el Conpes 4159 de 2025, que garantiza una inversión de 786.000 millones de pesos por parte del Gobierno nacional para la ejecución de las dos plantas. A esto se suman otros proyectos claves como la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval, la ampliación del sistema de distribución nororiental y el diseño del nuevo colector en la Vía Alterna.
“Estos proyectos no son solo una respuesta coyuntural, sino una decisión estructural para asegurar el suministro de agua y acabar con los rebosamientos del sistema de alcantarillado, que históricamente han aquejado a la ciudad”, concluyó el mandatario distrital.









