La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres certificó a Manizales como Nodo de Resiliencia dentro de la iniciativa global MCR2030 “Desarrollando Ciudades Resilientes”, una distinción que la posiciona como referente nacional y regional en gestión del riesgo.
La decisión fue adoptada por el Comité de Coordinación Global del programa, integrado por organismos multilaterales como ONU Hábitat, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial e ICLEI, entre otros.
El reconocimiento acredita que la capital de Caldas cumple con estándares internacionales en gobernanza del riesgo, planificación urbana segura, infraestructura resiliente y participación comunitaria. En términos prácticos, ser Nodo de Resiliencia implica que la ciudad no solo ha fortalecido sus capacidades para responder a emergencias, sino que ha consolidado un modelo preventivo basado en la planeación técnica y la inversión sostenida para mitigar amenazas.

Uno de los pilares evaluados fue el sistema de monitoreo permanente del territorio, que incluye un sistema de alerta temprana multiamenaza considerado entre los más robustos del país. Este mecanismo permite anticipar eventos asociados a fenómenos climáticos y geológicos, particularmente deslizamientos de tierra, una de las principales amenazas históricas en la ciudad debido a sus condiciones topográficas.
La certificación también reconoce los procesos de planificación territorial orientados a la ocupación segura del suelo, así como las inversiones en obras de mitigación en zonas de amenaza y riesgo.
Según cifras entregadas por la administración municipal, Manizales supera las 1.000 intervenciones en infraestructura destinadas a la reducción del riesgo. A ello se suma un programa de sostenimiento de estas obras, denominado Guardianas de la Ladera, que vincula a mujeres en labores de mantenimiento y vigilancia preventiva, integrando un componente social a la estrategia técnica.

Otro de los aspectos destacados es el sistema de administración de emergencias, orientado a garantizar atención oportuna a las familias afectadas por eventos naturales. La articulación institucional y la gobernanza local en materia de riesgo fueron elementos determinantes para la evaluación internacional.
Las autoridades locales señalaron que gracias a este enfoque preventivo, durante 2024 y lo corrido de 2025 no se han registrado víctimas fatales por deslizamientos, un indicador relevante en una ciudad históricamente expuesta a este tipo de eventos. Además, se reporta una reducción en afectaciones y una mayor capacidad de respuesta frente a temporadas de lluvias intensas.
Como parte del proceso, Naciones Unidas acompañará a Manizales en la implementación del Plan de Acción 2024–2027, que busca fortalecer las estrategias de resiliencia urbana y consolidar a la ciudad como espacio de intercambio de buenas prácticas para otras localidades del país y de América Latina.

Manizales avanza
El reconocimiento se produce en un contexto de otros resultados positivos para la ciudad. En 2025 Manizales se destacó en indicadores del Departamento Nacional de Planeación por su desempeño en gestión pública y planeación territorial. También fue reconocida por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía y apareció en mediciones regionales de ONU Hábitat sobre calidad de vida urbana en América Latina.
Con esta certificación, Manizales entra en la red global de ciudades que avanzan en modelos de desarrollo orientados a la reducción del riesgo de desastres, un enfoque que cobra relevancia ante el aumento de eventos climáticos extremos y la necesidad de fortalecer la resiliencia territorial desde la planificación pública.
