Melba Escobar se revela ante ese contexto al proponer una pausa consciente. Su más reciente libro, Huir al presente, es el punto de partida para una conversación que trasciende la literatura y se convierte en una invitación a revisar cómo vivimos, cómo hablamos y cómo nos relacionamos. Este documento, el noveno libro de la autora, que ha nadado entre las aguas de la ficción y la no ficción, es una recopilación de 80 de sus columnas escritas en El Espectador entre 2016 y 2024. La organización temática y no cronológica de los escritos termina fungiendo como ensayos breves sobre temas contemporáneos que mueven las fibras de Escobar, como duelos, poder femenino, arte o política.
En entrevista con el Círculo de Mujeres Semana Dinero, la autora reflexiona sobre la inmediatez, el poder de las narrativas y la convivencia en la diferencia; además, conecta estos temas con los desafíos que enfrentan hoy las mujeres para liderar sin renunciar al bienestar emocional ni al propósito de vida. Una mirada que cruza lo íntimo y lo profesional, y plantea que transformar la manera en que trabajamos también exige transformar cómo habitamos nuestra propia vida.
CÍRCULO DE MUJERES: El título de su libro resulta paradójico. ¿Por qué Huir al presente?
Melba Escobar (M.E.): El título tiene una carga irónica. Durante mucho tiempo quisimos huir del presente, de la inmediatez, pero hoy ocurre lo contrario: estamos atrapados en ella. Vivimos en una urgencia permanente que invade todos los espacios y no nos deja detenernos. Esa prisa constante, alimentada por la tecnología y las redes, nos ha hecho perder el valor de lo cotidiano, de las costumbres, de la experiencia y de las pequeñas cosas que sostienen la vida. Vivimos construyendo el futuro que anhelamos, pero nos hemos olvidado de disfrutar el presente.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Esa inmediatez afecta nuestra capacidad de liderar con mayor conciencia?
M.E.: Absolutamente. Cuando todo se vuelve urgente, dejamos de distinguir lo que realmente es importante. Vivir reaccionando nos desconecta de la reflexión, del sentido y de la experiencia. Huir al presente es una invitación a recuperar la atención sobre lo cotidiano, a volver a estar presentes, a disfrutar los procesos. Y eso no solo aplica a la vida personal, sino también a la manera como lideramos y tomamos decisiones.
CÍRCULO DE MUJERES: El libro reúne textos escritos a lo largo de varios años. ¿Cómo fue ese proceso de selección?
M.E.: Fue muy revelador, casi un ejercicio de autoconocimiento. Mis columnas son quincenales y siempre he intentado escapar del escándalo diario y del conflicto inmediato, sin dejar de pensar en el país. Cuando uno escribe con libertad, vuelve una y otra vez a ciertos temas: el lenguaje, la rabia social, la fragilidad humana, el feminismo, el miedo. Ahí descubrí cuáles eran mis obsesiones y preocupaciones más profundas.
CÍRCULO DE MUJERES: El libro no sigue un orden cronológico, sino temático. ¿Qué buscaba con esa estructura?
M.E.: Quería que el lector lo recorriera como una experiencia emocional y reflexiva, casi como si leyera crónicas o ficción. Son textos con paisaje, sensorialidad y emoción. Algunos atraviesan la pandemia, otros reflexionan sobre conflictos globales y futuros que a veces parecen distópicos. Hay una sección muy importante dedicada a la palabra y a su poder, porque la palabra es una fuerza: puede destruir, pero también convocar, construir y generar solidaridad.
CÍRCULO DE MUJERES: Muchas de esas reflexiones conectan con preocupaciones muy comunes. ¿Qué nos inquieta hoy como sociedad?
M.E.: Compartimos preocupaciones muy básicas: la salud, la seguridad, el trabajo, la educación. El día a día de las personas pasa por ahí, no por el ruido del poder. Nos importa que los niños estén bien, que no vivan absorbidos por una pantalla, poder caminar tranquilos. Esa dimensión profundamente humana suele quedar opacada por la estridencia política y mediática.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿La obsesión por el éxito nos aleja del presente?
M.E.: Sí. Vivimos preocupadas por no perder lo logrado o por alcanzar lo siguiente. Por eso necesitamos más espacios de encuentro entre mujeres, más conversación real, más conexión. Volver a habitar el presente también es un acto colectivo.
CÍRCULO DE MUJERES: Usted habla del clasismo, del poder masculino y de prácticas que persisten. ¿Hemos avanzado realmente?
M.E.: En la cotidianidad se ven gestos de empatía y solidaridad, pero seguimos atrapados en narrativas muy descorazonadoras. Si todo el tiempo consumimos historias de horror, la sensación es que no hay futuro. No se trata de invisibilizar las crisis, sino de equilibrar el relato. Tenemos un problema serio de narrativas. La bondad también existe y necesita espacio.
CÍRCULO DE MUJERES: El feminismo atraviesa gran parte de su reflexión. ¿Cómo lo entiende hoy?
M.E.: Para mí, el feminismo es una apuesta por lo humano. Todos deberíamos ser feministas. El riesgo está en discursos que fragmentan más de lo que unen. Hoy nos cancelamos, nos atacamos, nos matoneamos. El gran reto es aprender a convivir en la diferencia sin que nadie tenga que desaparecer para que otro exista.
CÍRCULO DE MUJERES: Las mujeres han ganado espacios, pero aún hay brechas. ¿Qué está pendiente?
M.E.: Romper la lógica de la rivalidad. Hablamos de sororidad, pero muchas veces seguimos viéndonos como competidoras. También seguimos siendo pasivas: esperamos que nos validen. El liderazgo femenino implica atreverse, tomar la iniciativa y crear oportunidades.
CÍRCULO DE MUJERES:¿Qué mensaje quiere dejarles a las mujeres que hoy lideran empresas y organizaciones?
M.E.: Que no subestimen el poder de la palabra ni de la conversación. Liderar también es crear narrativas que permitan respirar, pensar y construir en conjunto. Necesitamos menos ruido y más sentido. Ahí empieza la esperanza.
