La fuerza femenina es una palanca potente de desarrollo desde las regiones y sus diferentes frentes de progreso. La experiencia lo dice y las cifras lo confirman: el 62,5 por ciento de las empresas constituidas como personas naturales durante el 2022 fueron iniciativas lideradas por mujeres: 143.466 nuevas unidades productivas.
Su aporte a la economía también se refleja en la generación de empleo: según cifras de Confecámaras, las empresas creadas por mujeres generaron más de 92.000 puestos de trabajo durante su primer año, principalmente en sectores como el comercio, el alojamiento y los servicios de comida y la industria manufacturera.
“Muchas mujeres han tenido un papel fundamental en el desarrollo de los territorios, y no por diferencias biológicas, sino por una realidad histórica. Por décadas, los hombres participaron en economías extractivas, agricultura extensiva, migración laboral. Mientras ellas se encargaban de sostener aquello que daba permanencia a las comunidades como los negocios locales, los hogares, la educación, las redes de confianza. Así, ellas desarrollaron el entendimiento profundo de cómo circula el valor en un territorio”, explica Juliana del Sol Bastidas, CEO de Centros de Diagnóstico Automotriz de Colombia-Colcda, una compañía que opera en Nariño.
Esta empresaria añade con contundencia: “La geografía sí cambia el destino económico de las personas”. Bastidas hace parte de la sexta edición de la serie de charlas digitales tituladas ‘Voces que transforman’, creadas por el Círculo de Mujeres Semana Dinero, para visibilizar y elevar las voces de mujeres directivas en Colombia, en los sectores corporativo y empresarial. Ella, junto con otras seis líderes de nuestra comunidad, expresan sus visiones, retos y logros bajo la experiencia de trabajar desde y por las regiones.
Vivi Barguil, directora de la Fundación A la Rueda Rueda, organización con sede principal en Córdoba, explica el fenómeno productivo que impacta a las familias, cuando se llega primero a las mujeres y madres. “Cuando una mujer encuentra oportunidades cambia su vida y también cambia la vida de su entorno. La experiencia que tenemos con el programa Hilando a la Rueda Rueda, es que ellas aprenden a tejer en crochet como una actividad productiva, pero también de salud emocional. Es un círculo perfecto. Ellas llegan a la Fundación, aprenden, mejoran su economía e incluso su ánimo y esto termina por beneficiar a sus familias”.
Andreína García es una mujer guajira que ha trabajado por llevar agua al desierto e impactar el desarrollo social y económico de la región. En su cargo como gerente de la Empresa de Servicios Públicos de La Guajira, Esepgua, comparte los desafíos que ha tenido que enfrentar para llevar agua potable, salud, infraestructura y dignidad a las comunidades: “Muchas veces las políticas del Estado tienen toda la voluntad, pero deben ser construidas desde las regiones donde cada territorio tiene su cultura y creencias. No se pueden crear políticas públicas desde oficinas en la fría Bogotá, sino que las mesas de diálogo deben trasladarse a las regiones donde se viven las problemáticas y se pueden dar soluciones para el desarrollo del país”.
Las estadísticas demuestran que la participación de las mujeres en campos de acción territorial es muy significativa, en relación con la creación de empresas; sin embargo, persisten brechas en tamaño empresarial, ventas, acceso a capital y capacidad de crecimiento que limitan el impacto potencial de este empresariado.
Un estudio reciente del DANE, de agosto de 2025, encontró que los micronegocios de mujeres tienen ventas promedio 39,9 por ciento inferiores a los de los hombres. Las razones están lejos de sus manejos estratégicos o financieros. Tienen que ver con la carga de trabajo de cuidado no remunerado, como uno de los factores que limita su desempeño empresarial.
“Las mujeres son el motor de crecimiento social y son protagonistas del desarrollo económico regional a través de la participación en los diferentes escenarios donde se toman decisiones para los territorios. Ellas, desde sus negocios locales empiezan a tejer la historia del desarrollo de Colombia”, explica Ángela María de la Pava, accionista de Operaciones y Servicios Turísticos, compañía que opera desde Tolima.
Si su papel es esencial para impulsar el desarrollo de las empresas en el país, es imperativo trabajar en una política para el cuidado no remunerado, que sigue teniendo rostro de mujer y, arrastra, entre muchas consecuencias, un impacto en el progreso económico de sus empresas, de las regiones y del país.
“Los datos nos muestran con claridad que para liberar el potencial económico de las mujeres debemos impulsar políticas que redistribuyan y reduzcan el tiempo de cuidado, fortaleciendo los sistemas de corresponsabilidad y reconociendo este trabajo como un componente esencial de la economía”, expresó el entonces director del Dane, César Mauricio López, luego de la publicación del informe.
Laura Martínez Rodríguez, directora corporativa de Mercadeo y Ventas de GHL Holding, comparte en esta sesión su experiencia en la industria del turismo y el rol esencial de las empresarias: “Cuando las mujeres son conscientes de la importancia que generan sus empresas o productos en la economía local, se convierten en desarrolladoras de negocios de manera exponencial”.
Paola Dávila-Pestana Porto, Global CEO de Fundación nu3, relata ese poder de las mujeres para crear redes que sostienen el desarrollo económico y humano: “Ellas construyen el tejido social, la dinámica económica de un territorio; son quienes crean redes de apoyo, sostienen procesos comunitarios, impulsan proyectos locales y mantienen vivas las tradiciones”. Las mujeres de las regiones no debería tener que luchar el doble para ser escuchadas, dice esta líder e invita a mirar a los territorios y a sus mujeres desde la fortaleza y el valor, no desde la carencia.
Carolina Escobar, CEO de Fiduciaria Central, se une a esta charla con un concepto claro que le ha dado su experiencia acompañando el desarrollo de proyectos de infraestructura e inversión en distintas regiones: “He visto cómo los proyectos empiezan su desarrollo, no cuando llegan los recursos, sino cuando logramos conectar las capacidades, el liderazgo y las oportunidades”.
Estas líderes han sido testigos desde sus roles decisivos de la profunda huella de las mujeres en el desarrollo regional y de la certeza de que cuando las mujeres le imprimen su pasión, y su visión a los proyectos que lideran, contribuyen a acelerar su visibilidad y resultados, debido a que se convierten en motores de desarrollo económico y de cohesión territorial.
Esta charla se transmitirá completa el próximo jueves 20 de agosto a las 5:00 p.m., a través de los canales oficiales de Semana como Youtube, Facebook y X.
