El reciente artículo de opinión “El caso de Maduro podría estar a punto de dar un giro”, escrito por el abogado Michael Rips para The New York Times, ha llamado la atención de la opinión pública después de que se conociera la fecha de inicio del juicio a Nicolás Maduro.

El artículo habla de los presuntos dilemas legales tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por parte de Fuerzas Especiales de Estados Unidos.
A pesar de que el Gobierno estadounidense no calificó la operación como una invasión, sino como una “extradición” destinada a un juicio penal, Rips sostiene que los tribunales federales de EE. UU. podrían carecer de jurisdicción para juzgarlo.

La base del argumento del abogado se remonta a las primeras décadas del siglo XX, cuando figuras como los presidentes William Howard Taft y Woodrow Wilson promovieron el arbitraje internacional como una herramienta indispensable para resolver disputas entre naciones.
Como reflejo de este ideal, Estados Unidos y Venezuela firmaron en 1922 un Tratado de Extradición que mantiene fuerza de ley y contiene una disposición clave: “Toda diferencia sobre la interpretación o ejecución del tratado debe resolverse mediante arbitraje internacional”, según se cita en el artículo.
Dado que el Gobierno venezolano ha denunciado formalmente que la captura de Maduro violó el derecho internacional y los términos del convenio de extradición, existe una controversia directa sobre la aplicación del acuerdo.
Rips argumentó que el juez federal a cargo del proceso, Alvin Hellerstein, está legalmente obligado a suspender el juicio y derivar la disputa a un panel de árbitros independientes.

El artículo destaca que remitir el caso a arbitraje no es una idea sin fundamentos, sino una postura coherente con la jurisprudencia de la Corte Suprema de EE. UU.
A lo largo de más de un siglo, el máximo tribunal ha respaldado de forma reiterada que nadie puede ser enjuiciado en violación de las cláusulas de un tratado internacional de extradición.

Por ejemplo, en el caso EE. UU. vs. Rauscher (1886) se dictaminó que no se podía juzgar a un acusado por delitos distintos a los estipulados en el acuerdo de extradición.
Cabe recordar que el juicio en Estados Unidos contra Maduro y Flores comenzará el 1.° de junio de 2027, según anunció un tribunal federal en Nueva York en las últimas horas, casi siete meses después de la captura de la pareja en Caracas.

El exdictador venezolano, de 63 años, y Flores, de 69, están recluidos en una cárcel de Brooklyn desde enero, acusados de tráfico de drogas y armas de fuego. Ambos niegan todos los delitos imputados.
