La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) desclasificó este jueves un memorando interno, fechado el 29 de junio de 2026, que resume reportes de inteligencia recopilados entre 2004 y 2020 sobre las capacidades del régimen venezolano para manipular sistemas de votación electrónica durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
El documento fue revelado en medio del discurso en cadena nacional que el presidente Donald Trump dio este jueves sobre interferencia extranjera en las elecciones de 2020 y en el que hizo énfasis en el caso venezolano.

“Hoy estamos publicando documentos que muestran que la CIA obtuvo informes de un complot específico para amañar las elecciones de 2020 en favor del corrupto régimen de Maduro en Venezuela”.
“Este informe incluía detalles precisos sobre métodos para alterar digitalmente los totales de votos de maneras que no pudieran ser detectadas, incluso con una auditoría profunda”, aseguró el mandatario estadounidense, quien usó el ejemplo venezolano para mostrar las vulnerabilidades que tendría el sistema electoral de los Estados Unidos.

El documento desclasificado, titulado “Resumen de reportes de inteligencia selectos de 2004-2020 sobre las capacidades de manipulación de votación electrónica de Venezuela”, establece que fuentes de inteligencia documentaron, entre 2004 y 2020, que los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro “demostraron un interés sostenido en manipular resultados electorales a través de sistemas de votación electrónica”, Además, menciona a la empresa Smartmatic como una pieza clave en la operación.
En abril de 2004, según el documento, una fuente de inteligencia indicó que Chávez declaró que su objetivo era “prevenir la reelección de un presidente estadounidense en funciones”, lo que sugería la intención de influir en la política doméstica de EE. UU.

El informe detalla que analistas de la CIA determinaron en 2006 que ciertas capacidades relacionadas con la manipulación electrónica de votos eran “técnicamente posibles y operativamente factibles”.
Específicamente, el memorando describe planes para desplegar máquinas de votación alteradas en aproximadamente 300 centros electorales ubicados en áreas tradicionalmente favorables a Chávez, con el objetivo de asegurar una victoria por aproximadamente 1,5 millones de votos antes de la elección presidencial de 2012.

Según el documento, después de esa elección, que Chávez ganó por aproximadamente 1,6 millones de votos, fuentes reportaron que Chávez felicitó a su equipo por “implementar exitosamente el plan de manipulación”. En dicha elección, el mandatario venezolano triunfó sobre el líder opositor Henrique Capriles.
El documento describe, además, técnicas específicas que habrían sido desarrolladas, entre ellas, la replicación de archivos digitales enviados a la base de datos central de conteo de votos, la imitación de máquinas de votación reales que favorecían al partido gobernante, la sobreescritura de archivos de máquinas que favorecían a la oposición y la alteración de los registros para que los votos modificados aparecieran como provenientes de máquinas de votación legítimas.

En septiembre de 2020, el memorando señala que Venezuela había desarrollado planes técnicos detallados para manipular las elecciones de la Asamblea Nacional de diciembre de ese año, en las cuales el chavismo y los aliados de Nicolás Maduro arrasaron. Esto se habría dado mediante la creación de un segundo conjunto de máquinas virtuales que replicarían resultados legítimos para luego sustituirlos con datos manipulados.
Aun así, la CIA reconoce que su evaluación de referencia sobre la elección venezolana de 2012 concluyó que “no ocurrió fraude electrónico a gran escala”. Esta conclusión se basó en datos de encuestas preelectorales que mostraban a Chávez con una ventaja de aproximadamente 10 puntos porcentuales, un incremento del 24 % en el gasto gubernamental antes de la elección, la concesión de la oposición y un análisis cuantitativo de la CIA que no mostró patrones irregulares de votación indicativos de una manipulación sistemática.

El documento también señala que la evaluación de la Comunidad de Inteligencia de 2006 concluyó que “ni Smartmatic ni el gobierno venezolano tenían la capacidad de manipular el resultado de una elección fuera de Venezuela de manera predecible”.
La CIA precisa, además, que el análisis alternativo de 2013, que describía un escenario plausible de fraude, fue “explícitamente un ejercicio de análisis alternativo en lugar de un hallazgo definitivo” y reconoció “reportes conflictivos” y “conocimiento limitado de elementos clave del sistema de votación electrónica”.
En marzo de 2018, Smartmatic cesó sus operaciones en Venezuela después de acusar públicamente al régimen de Maduro de inflar la participación electoral por más de un millón de votos en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de agosto de 2017.
