Estados Unidos designó este jueves 16 de julio al Cártel de Juárez y al grupo Los Viagras, ambos con origen en México, como organizaciones terroristas extranjeras, tras un anuncio del Departamento de Estado.

Con esta decisión, ya son ocho los cárteles mexicanos incluidos en esa lista desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
La designación, que amplía las facultades de las autoridades estadounidenses para perseguir a estas organizaciones, forma parte de la ofensiva impulsada por la administración Trump contra el crimen organizado transnacional en América Latina y el Caribe.
“El Cártel de Juárez y Los Viagras son violentos cárteles narcoterroristas que han perpetrado numerosos ataques contra estadounidenses, fuerzas de seguridad mexicanas y civiles, incluida la masacre de 2019 en Sonora de nueve ciudadanos estadounidenses —tres adultos y seis niños— asesinados por sicarios de La Línea, la facción dominante del Cártel de Juárez”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.

El ataque, ocurrido el 4 de noviembre de 2019, conmocionó a ambos lados de la frontera. Integrantes de una comunidad mormona que viajaban en varios vehículos fueron emboscados por un comando armado en una zona rural del estado de Sonora, dejando nueve ciudadanos estadounidenses muertos.
Tras regresar al poder, Trump endureció su política contra los cárteles y en febrero de 2025 anunció que varias organizaciones del narcotráfico serían consideradas grupos terroristas.
El 20 de ese mes incluyó en esa categoría al Cártel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel del Golfo, Cártel del Noreste (antes Los Zetas), La Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos.

La misma clasificación ha sido aplicada por Washington a las guerrilleras colombianas y a grupos criminales de Venezuela y Brasil.
Según el Departamento de Estado, “las designaciones de terroristas exponen y aíslan a entidades y personas, negándoles el acceso al sistema financiero de Estados Unidos y a los recursos que necesitan para llevar a cabo ataques”.

Para la administración Trump, catalogar a estos grupos como “narcoterroristas” amplía el margen de acción de sus fuerzas.
Bajo esa interpretación, Washington sostiene que puede realizar operaciones contra estas organizaciones fuera de su territorio, como ya ocurre con los ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico o las acciones dirigidas contra líderes de grupos criminales, de forma similar a las ejecutadas durante años contra Al Qaeda o el Estado Islámico.

Uno de los casos más recientes fue la muerte de Héctor ‘Niño’ Guerrero, líder del Tren de Aragua, durante una operación estadounidense realizada en territorio venezolano el pasado 13 de junio, con la colaboración del gobierno de Delcy Rodríguez.
No obstante, juristas y organizaciones internacionales cuestionan la base legal de equiparar el narcotráfico con el terrorismo, mientras que México mantiene su rechazo a cualquier intervención militar estadounidense en su territorio.
*Con información de AFP.
