El primer ministro canadiense, Mark Carney, desestimó las amenazas de Donald Trump y celebró este jueves ante el Parlamento Europeo la idea de una “nueva alianza” de su país con la UE, presentada como una garantía de “autonomía estratégica”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió contra la iniciativa anunciada anteriormente y amenazó incluso con cortar las relaciones comerciales, aunque desde Bruselas se subrayó que el acuerdo no iba contra Washington.
“Nadie va a decirnos qué idioma debemos hablar, nadie va a dictarnos nuestra cultura ni con quién podemos alcanzar acuerdos internacionales”, declaró Carney ante periodistas en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo.

En un contexto de distanciamiento con Washington, aliado tradicional de Bruselas y Ottawa, la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso a Canadá convertirse en el primer “miembro asociado” del bloque.
El gesto molestó al presidente republicano, que la noche del miércoles lo consideró “un acto hostil” y amenazó con imponer “aranceles muy serios” o con dejar de “comerciar con Europa”.
“La propuesta para reforzar nuestra asociación con Canadá no está dirigida contra nadie”, declaró Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión Europea.
La iniciativa presentada por Von der Leyen coincidió con la visita del primer ministro canadiense, Mark Carney, a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde ofreció un discurso este jueves.
"An alliance for the future is a unique, positive approach that we will define together."
— Sky News (@SkyNews) September 17, 2026
Speaking to the European Parliament, Canadian prime minister Mark Carney says he "welcomes" President von der Leyen's invitation to the EU as an associate member.https://t.co/mof5Sn1ajS pic.twitter.com/Jf32j3VQCB
“Compartimos unos valores comunes por los que siempre hemos luchado y en cuya defensa debemos permanecer siempre vigilantes”, afirmó Carney en la sede del Parlamento Europeo en la ciudad francesa de Estrasburgo.
“Europa y Canadá son más fuertes juntos”, continuó. La UE y Canadá quieren ser “un faro para las democracias”, no “dominar a otros”, subrayó el canadiense.

Aunque el estatus de miembro asociado no está definido jurídicamente, la jefa ejecutiva de la UE propuso una cooperación más estrecha en industria, tecnología, defensa y energía.
También ofreció a Canadá sumarse a un futuro “Consejo Europeo de Seguridad” que quiere crear junto a Reino Unido y Noruega.
“Me gustaría trabajar con usted para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”, dijo en la sesión del miércoles Von der Leyen a Carney, lo que provocó una ovación en pie en el hemiciclo.

“Canadá acoge favorablemente esta ambición, y puedo decirles que las encuestas muestran que una aplastante mayoría de canadienses apoya unos vínculos mucho más estrechos con Europa”, replicó Carney en su discurso de este jueves.
