brasil

Autoridades brasileñas investigan la imparcialidad en el caso Lula

La decisión de los magistrados definirá el futuro del expresidente brasileño.


El Tribunal Supremo de Brasil está debatiendo y el juez Sergio Moro, quien condenó al exmandatario Lula da Silva por corrupción, fue imparcial en su decisión. Uno de los cinco jueces ha pedido más tiempo para estudiar el asunto, por lo que la sesión fue suspendida para ser retomada en otra fecha.

Este es un nuevo capítulo judicial que recientemente anuló las condenas contra Luiz Inácio Lula da Silva, lo cual le abrió la puerta y le dio la posibilidad de que sea candidato presidencial en 2022.

El Tribunal Supremo de Brasil deberá decidir si el escándalo de Lava Jato y Lula se ha beneficiado de una enrevesada maniobra de uno de los 11 jueces.

Los analistas locales aún no están muy decididos sobre si la candidatura de Lula beneficia o perjudica la posibilidad de reelección del actual mandatario, Jair Bolsonaro, cuya popularidad ha venido disminuyendo por el manejo que le dio a la pandemia del coronavirus.

Algunos analistas sostienen que el rechazo al Partido de los Trabajadores (PT) de Lula resurgirá, lo cual sería ventajoso para Bolsonaro de cara a las elecciones.

Por su parte, desde el Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de São Bernardo do Campo, en Sao Paulo, Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que ha sido “víctima de la mayor mentira jurídica contada en 500 años de historia”.

Sus declaraciones se conocen luego de que un juez de la Corte Suprema de Brasil anulara las condenas en su contra, abriendo el camino para que el líder de la izquierda desafíe en 2022 al mandatario Jair Bolsonaro.

Lula suma dos condenas emitidas por un tribunal de Curitiba (sur) por casos vinculados a la investigación anticorrupción Lava Jato, sobre sobornos pagados por grandes constructoras a políticos para obtener contratos en la petrolera estatal Petrobras.

La decisión sobre Lula, el fallo judicial con más impacto político en tiempos recientes, la tomó el juez Edson Fachin en soledad. No entró a valorar si Lula es inocente o no, sino que concluyó que Moro no tenía competencias para juzgarlo. Por eso envía los casos a un tribunal federal a Brasilia. El magistrado ni siquiera les advirtió a sus pares del alto tribunal.

La mayoría de los analistas coincide en que la decisión del juez que colocó a Lula en la carrera electoral cara a cara frente a Jair Bolsonaro es una enrevesada maniobra. Sostienen que el juez Fachin provocó una explosión controlada que beneficia a Lula en un intento de evitar males mayores a la operación Lava Jato, una trama de pagos sistemáticos de sobornos a cambio de contratos públicos.

“El juez anula en solitario la sentencia que mantuvo al mayor líder político del país casi dos años en la cárcel. ¿Por qué? Por estrategia. Busca proteger a Moro y a los fiscales de un eventual juicio sobre su suspensión (si se considera que no fue imparcial)”, dijo el profesor de derecho penal y abogado criminalista Fernando Hideo Lacerda.

El expresidente, que se siente reivindicado, criticó al juez Sergio Moro, a los fiscales, a los medios de comunicación: “Era necesario evitar que este compañero volviera a gobernar el país porque en 500 años América Latina no hizo ningún trabajo de inclusión social”, dijo.

Asimismo, urgió el miércoles a los brasileños a “no seguir ninguna decisión imbécil” del presidente Jair Bolsonaro, un escéptico sobre las vacunas, para combatir la pandemia de coronavirus que ya mató a casi 270.000 personas en el país.

“Quiero hacer propaganda para que el pueblo brasileño no siga ninguna decisión imbécil del presidente de la República ni del Ministerio de Salud. Vacúnense, vacúnense porque esa es una de las cosas que pueden librarnos del covid”, dijo Lula en su primera comparecencia pública.

Vale mencionar que Lula de Silva padeció de coronavirus y tuvo que aislarse en Cuba.

Noticias relacionadas