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Capturan adolescentes que planeaban un tiroteo masivo en una escuela de EE. UU.

Las autoridades señalaron que los menores de edad estaban estudiando en detalle cómo había ocurrido la masacre de Columbine, en 1999.


Estados Unidos es el país con más casos de tiroreos en masa en el mundo, que de acuerdo con algunas cifras, están cercanos a los 5.680, los cuales son cometidos por perpetradores que actúan en solitario y que generalmente mueren luego por suicidio, o son detenidos o muertos por la acción de la policía o civiles.

Muchos de esos casos han sido cometidos en escuelas y colegios, lo que mantiene en alerta a las autoridades, por lo que se han adoptado varias medidas de prevención para este tipo de hechos que ponen en riesgo a la comunidad educativa.

En desarrollo de esas acciones, se conoció este martes que dos adolescentes fueron capturados en el estado de la Florida luego de que se descubriera que tenían planes para llevar a cabo un tiroteo en la escuela de educación media a la que asistían.

El hecho ocurrió en Fort Myers, en la costa oeste de la península de Florida, donde fue detectado el plan, que según la Policía hubiera sido comparable con los asesinatos realizados el 14 de febrero de 2018 en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, de la ciudad de Parkland en el sur de ese mismo estado, donde murieron 17 personas, 14 estudiantes y 3 empleados de la escuela.

Según la información, un estudiante de la escuela media Marsh avisó a una maestra que uno sus compañeros tenía un arma en su mochila, lo que llevó a las autoridades a intervenir, tras lo cual se permitió determinar que ese alumno junto con otro estaban planeando un ataque en el centro educativo.

Se trata de dos estudiantes de 13 y 14 años de octavo grado, quienes fueron detenidos y trasladados a una cárcel de menores. Ahora deberán enfrentar cargos de conspiración para realizar un tiroteo masivo.

“Esta pudo haber sido la nueva masacre de Parkland, pero logramos frenar todo cuando estaba en el período de planeación”, señaló el jefe de la policía del condado de Lee, Carmine Marceno.

En una entrevista con New Day que fue compartida en Twitter, agregó que “los padres deben ser padres y no ignorar las señales de alerta”.

Las autoridades advirtieron, sin embargo, que en el momento de realizar una requisa a las pertenencias de los dos menores no encontraron armas, pero sí un mapa del colegio donde estaban marcadas las cámaras de seguridad.

Dentro de la investigación se logró deteminar que estaban estudiando detalladamente la manera cómo había ocurrido la masacre de Columbine, en el año 1999. En esa ocasión dos estudiantes ingresaron armados a la escuela secundaria de Littleton, Colorado, y asesinaron a 12 estudiantes y un maestro.

Según el plan descubierto, los menores estaban investigando cómo construir bombas caseras y cómo conseguir armas en el mercado negro, mientras que en el hogar de uno de ellos se encontró una pistola y varios cuchillos de caza.

Aunque, por tratarse de menores de edad, las autoridades no dieron a conocer sus identidades, se dieron a conocer detalles de las familias. Por ejemplo, se informó que oficiales de policía asistieron a la casa de uno de los menores al menos 80 veces en los últimos años por varios incidentes violentos.

Los estudiantes serán mantenidos bajo detención hasta tanto se realice la primera audiencia, mientras que el departamento de correcciones los pondrá bajo evaluación psicológica.

Por su parte, el superintendente de escuelas del condado de Lee, Ken Savage, dijo que a pesar del descubrimiento del plan, el resto de los estudiantes de la escuela nunca estuvieron en riesgo inminente.

“Quiero agradecerle al Jefe Carmine Marceno y a su equipo por haber actuado de manera tan rápida y mantener a salvo a nuestros estudiantes y empleados”, señaló.

Cuando se trata de casos en los que los agresores son los menores de edad, los jueces tienen la facultad de decidir si los jóvenes serán juzgados como menores, lo que permitiría acortar sus penas, o como mayores de edad.

Adicionalmente, se tiene el antecedente de que en situaciones en las que no se concretó un homicidio, es difícil que a los menores se los juzgue como mayores.