Mundo

¿Por qué Hezbolá es importante para la estrategia de política exterior de Irán?

Hezbolá continúa siendo una pieza fundamental de la estrategia regional de Irán. Pese a los crecientes riesgos y presiones, el grupo mantiene un papel clave.

GoogleSiga las noticias internacionales en Discover para conocer los hechos globales de hoy

10 de junio de 2026 a las 4:55 p. m.
Hezbolá sigue siendo uno de los principales aliados regionales de Irán y una pieza clave de su estrategia de influencia en Oriente Medio.
Hezbolá sigue siendo uno de los principales aliados regionales de Irán y una pieza clave de su estrategia de influencia en Oriente Medio. Foto: Getty Images

Hezbolá juega un papel central en la política exterior de Irán. A pesar de los riesgos crecientes, la milicia sigue siendo clave para la influencia de Teherán en el Medio Oriente y en la confrontación con Israel.

El presidente Donald Trump llega para hablar con periodistas a bordo del Air Force One, en ruta desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, a Eau Claire, Wisconsin.
Trump afirma que Estados Unidos reanudará los ataques contra Irán

La situación en el Medio Oriente sigue siendo tensa. A pesar de un frágil alto al fuego entre Irán, por un lado, e Israel y Estados Unidos, por el otro, se producen repetidamente incidentes militares y amenazas mutuas.

Los enfrentamientos militares entre Teherán y Washington se reanudaron este miércoles por la noche, luego del derribo de un helicóptero militar estadounidense. Tras ataques con cohetes perpetrados contra el norte de Israel por Hezbolá, grupo chií respaldado por Irán, el Ejército israelí atacó objetivos en las afueras de Beirut durante el fin de semana. Poco después, Teherán respondió con ataques con cohetes contra territorio israelí. Israel, a su vez, tomó represalias con ataques contra objetivos en Irán.

La reciente escalada de tensiones amenaza con descarrilar los esfuerzos por alcanzar un acuerdo con Irán —promovidos por el presidente estadounidense Donald Trump— para resolver el conflicto en la región.

El ayatolá Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán.
El ayatolá Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán. Foto: Colprensa

La estrategia regional de Irán, bajo presión

“Desde una perspectiva iraní, una prioridad clave en este momento es garantizar que se tenga en cuenta a Hezbolá en cualquier posible acuerdo político y negociación de paz”, afirma Arman Mahmoudian, experto en Oriente Medio de la Universidad del Sur de Florida.

Cualquier acuerdo, señala, requeriría concesiones mutuas. Sin embargo, para Teherán es decisivo que Hezbolá no se convierta en moneda de cambio en las negociaciones. Para Irán, el problema va mucho más allá de Hezbolá; de hecho, lo que está en juego es su influencia regional.

a
Trump afirma que Irán “ha tardado demasiado en negociar” y advierte que deberá “pagar el precio”

Si Hezbolá continúa siendo blanco de ataques israelíes mientras se genera la impresión de que Teherán lo está abandonando, esto podría tener consecuencias significativas para Irán y minar la confianza de otros actores vinculados al país en la región, como los hutíes en Yemen o las milicias chiíes en Irak. Al fin y al cabo, Hezbolá entró en este conflicto principalmente por lealtad a Irán y atacó a Israel tras el asesinato de Jamenei”.

Tras el estallido de la guerra de Irán, el 28 de febrero, y del asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, la milicia radical libanesa Hezbolá lanzó misiles contra Israel, interviniendo así en la guerra del lado de Teherán. Israel respondió con bombardeos en los suburbios del sur de la capital, Beirut, y en otras partes del país vecino del norte. En consecuencia, la guerra se extendió al Líbano.

a
Los recientes enfrentamientos entre Israel, Irán y Hezbolá. Foto: Getty Images

Hezbolá, una organización multifuncional

La organización chií Hezbolá surgió a principios de la década de 1980 durante la Guerra Civil Libanesa y después de la invasión israelí al Líbano. En este país vive aproximadamente un 31 por ciento de población chií, junto a cerca de un 32 por ciento de sunitas, así como numerosas comunidades de fe cristiana, drusos y alauitas.

Irán, de mayoría chií, desempeñó un papel crucial en la fundación de Hezbolá tras la Revolución Islámica de 1979 y proporciona apoyo financiero, militar e ideológico a la organización libanesa. El movimiento cuenta con un brazo armado, pero también está representado como partido político en el Parlamento libanés y gestiona instituciones sociales.

El presidente Donald Trump llega para hablar con periodistas a bordo del Air Force One, en ruta desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, a Eau Claire, Wisconsin.
Donald Trump reclama a Irán e Israel que detengan “de inmediato” los ataques cruzados

Alemania, Estados Unidos y numerosos países más clasifican a Hezbolá —ya sea en su totalidad o en parte— como organización terrorista. Sus actividades están prohibidas en Alemania desde 2020.

No obstante, en la actualidad, se considera que Hezbolá está considerablemente debilitado. Los ataques militares israelíes han mermado sustancialmente sus capacidades militares y su estructura de mando en los últimos años. Aun así, a pesar de las graves pérdidas, la organización ha logrado reconstruir sus estructuras —al menos parcialmente—, tal como lo hizo tras la guerra del Líbano de 2006.

Primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu
Primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Foto: Pacific Press/LightRocket via Ge

Aumento de los costos de la confrontación con Israel

Hezbolá es, desde hace décadas, un componente central de la estrategia regional iraní. El experto en Irán Arash Azizi describe esa lógica como “defensa anticipada”. Bajo este enfoque, Irán busca disuadir posibles amenazas lo más lejos posible de su propio territorio mediante actores aliados.

Sin embargo, esta estrategia se ha revertido parcialmente. Hoy en día, Irán se ve cada vez más obligado a proteger activamente a sus aliados, incluso si ello implica lanzar ataques directos contra Israel, así como recibir contraataques de represalia contra su propio territorio e infraestructura.

Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
Trump admite que llamó “puto loco” a Netanyahu y pide detener la guerra en Líbano

La nueva cúpula iraní se esfuerza por justificar su apoyo a Hezbolá más en términos de intereses de seguridad nacional que mediante argumentos ideológicos, señala Arash Azizi. “No obstante, persiste el argumento de que Irán —al considerarse un Estado en conflicto con Israel— no puede simplemente abandonar a sus aliados regionales”.

Al mismo tiempo, los costos de nuevos enfrentamientos con Israel son considerables para Irán. El daño económico derivado de la guerra es significativo, las condiciones de vida de gran parte de la población han empeorado y las perspectivas económicas siguen siendo sombrías.

Por consiguiente, advierte Azizi, “el nuevo liderazgo deberá abordar no solo los desafíos en materia de seguridad y política exterior, sino también la cuestión de qué visión de futuro puede ofrecer al pueblo iraní”.