En medio de trabajos de recuperación y adecuación de la infraestructura, el Gobierno venezolano, en cabeza de Delcy Rodríguez, anunció el cierre absoluto, durante 15 días, del puente internacional Francisco de Paula Santander.

Se trata del paso fronterizo que une a la ciudad de Cúcuta, capital de Norte de Santander, con la localidad de Pedro María Ureña, en el estado Táchira.
“Instamos a los conductores y a la población en general a tomar sus previsiones, ante las labores que ejecuta la fuerza trabajadora en pro del bienestar de todas y todos”, dice un mensaje emitido por el ministerio de Transporte de Venezuela.

El ministerio señaló que la disposición entró en vigor a partir de este domingo, 3 de mayo, aunque no detalló la clase de trabajos de recuperación o acondicionamiento que se están llevando a cabo en el puente.
El pasado sábado, tras llevarse a cabo una revisión especializada a raíz de las recientes aumentadas del río Táchira, la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres de Cúcuta dio a conocer la existencia de un deterioro en las bases de la infraestructura.
Según el reporte, la afectación se concentra principalmente en el sector venezolano, comprometiendo de forma significativa tanto los cimientos como la zona superior del puente.
Por su parte, el secretario de Gestión del Riesgo,“Fabián Prato, explicó que el segmento ubicado en territorio colombiano no presenta daños que impliquen un peligro inmediato.
Sin embargo, indicó que las inspecciones efectuadas de manera articulada con Protección Civil del estado Táchira permitieron detectar fallas importantes en el costado venezolano.
Colombia y Venezuela acordaron establecer una cooperación militar contra “mafias” que operan en su zona fronteriza, en un encuentro entre Gustavo Petro y Delcy Rodríguez que marcó la primera visita presidencial a este país luego del derrocamiento de Nicolás Maduro en enero.
Colombia y Venezuela comparten una porosa frontera de 2.200 kilómetros donde grupos armados compiten por el control de las ganancias del narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.
“Nos hemos planteado ambos países la elaboración (...) de planes militares, pero también el establecimiento inmediato de mecanismos para compartir información y para el desarrollo de inteligencia”, dijo Rodríguez.

Petro declaró que el “esfuerzo común” debe orientarse a “liberar a los pueblos de la frontera de las mafias dedicadas a diversas economías ilegales, comenzando por la cocaína, el oro ilícito, la trata de personas, y minerales raros”.
