Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina, enfrenta este martes a la justicia en un nuevo juicio en el que la acusan de integrar una presunta red de sobornos entre políticos y empresarios durante la década de los 2000.
La exmandataria (2007–2015), de 73 años, cumple desde junio pasado una pena de seis años de prisión en arresto domiciliario y porta una tobillera electrónica.
La audiencia de este martes marca su primera declaración presencial en este megajuicio, que comenzó en noviembre del año pasado y que hasta ahora se había desarrollado mediante videoconferencias.
Al mismo tiempo, varios cientos de seguidores se concentraron frente a su domicilio en Buenos Aires para expresarle apoyo. Su comparecencia ante los tribunales está prevista en horas de la mañana.

Kirchner, actual presidenta del Partido Justicialista y figura de la oposición, saludó sonriente a sus seguidores antes de subirse al vehículo que la trasladó hasta la sede judicial, según constató AFP.
La justicia acusa a la exmandataria, junto con otros 85 exfuncionarios y empresarios, de conformar una “asociación ilícita” entre 2003 y 2015 para recibir sobornos de empresas a cambio de contratos de obra pública.
Según la acusación, Kirchner actuó como “principal destinataria” de un sistema que habría iniciado durante el gobierno de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, fallecido en 2010.

La defensa presentó varios recursos de nulidad, pero los tribunales los rechazaron. La acusación se apoya principalmente en las anotaciones manuscritas de un chofer del entonces Ministerio de Planificación Federal, quien registró supuestas entregas de dinero. La defensa cuestiona la validez de ese material.
“Como no hay pan, hay circo”, escribió Kirchner en un mensaje en X, donde calificó el juicio como una “farsa procesal”.

Además, atribuyó su citación presencial a una maniobra del gobierno de Javier Milei para desviar la atención de sus propios problemas, entre ellos una presunta estafa con criptomonedas que, según ella, salpica al presidente.
“Es que la foto que se puede capturar desde la pantalla del canal de YouTube con caras ‘en cuadraditos’ no da para tapa de diario ni videítos en la tele… y como ya se sabe… el ‘show debe continuar’”, ironizó.

Otro de los principales acusados, el exministro de Planificación Federal Julio De Vido, también debe declarar este martes.
Si la justicia la declara culpable, Kirchner podría recibir una condena de hasta 10 años de prisión. En ese escenario, tendría la opción de solicitar nuevamente el arresto domiciliario, como ya ocurre con su condena actual.
El juicio podría extenderse más allá de 2026, con una lista de testigos que supera el centenar.
*Con información de AFP.
