El presidente Donald Trump volvió a enfocar su mirada en la tierra de Fidel Castro. “Cuba es ahora mismo una nación fallida”, declaró el primer mandatario a periodistas a bordo del Air Force One.
La expectativa sobre la isla es alta, tras la caída del régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, cuando le preguntaron si el objetivo de la Casa Blanca allí era similar a lo que pasó en Venezuela, el presidente aseguró: “No creo que eso sea necesario”.
"Cuba es, ahora mismo, una nación fallida. Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Tengo a Marco Rubio hablando con Cuba ahora mismo, y definitivamente deberían llegar a un acuerdo porque es una verdadera amenaza humanitaria", dijo Donald Trump en el Air Force One.… pic.twitter.com/TdLz9zxCJn
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 17, 2026
Trump dijo que la isla representa “una amenaza humanitaria”.

El presidente de los Estados Unidos ha dejado claro que la suerte de Cuba no le es indiferente. Y que, por el contrario, la Casa Blanca espera un cambio radical en la isla.
Los vientos comenzaron a soplar en esa dirección este año. Y Trump se ha referido varias veces al tema. A finales de enero, el presidente aseguró: “Cuba está a punto de caer. Cuba es una nación que está muy cerca del colapso… obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tienen”.

La isla ha intentado mantenerse en pie, pese a lo que se ha considerado como una “asfixia” por parte de los Estados Unidos.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró en un trino que agradece el apoyo de los países que se han manifestado a su favor en “estos tiempos de intento brutal de EE. UU. de asfixiar energéticamente a todo nuestro pueblo”.
Su valor es mayor en estos tiempos de intento brutal de EE.UU de asfixiar energéticamente a todo nuestro pueblo.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) February 15, 2026
2/2
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, aseguró que Trump despliega “una larga lista de mentiras (…) que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es”.

La presión de Estados Unidos hacia Cuba, que ha restringido el acceso de la isla al petróleo y sus derivados, ha sido rechazada por los países tradicionalmente aliados del régimen.
Irán, por ejemplo, recordó el bloqueo económico que tiene la isla desde hace 64 años. Su canciller, Esmail Baqaei, aseguró que “Estados Unidos debe rendir cuentas por la violación sistemática y continua de estos principios y normas”.
“Sin duda, las sanciones económicas contra Cuba constituyen una violación flagrante de los principios y normas fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, en particular del derecho de los pueblos a la autodeterminación, del principio de respeto a la soberanía nacional de los Estados y de la prohibición de injerencia en los asuntos internos de los países”, agregó.
No solo países radicales como Irán han expresado preocupación por lo que pueda pasar con los cubanos. Volker Türk, de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo: “Estamos extremadamente preocupados por la profundización de la crisis socioeconómica en Cuba, en medio de un embargo financiero y comercial que se ha prolongado durante décadas, fenómenos meteorológicos extremos y las recientes medidas de Estados Unidos que restringen los envíos de petróleo. Esto está teniendo un impacto cada vez más grave en los derechos humanos de las personas en Cuba”.
