El documental “In The Same Breath” critica al Gobierno de China al insistir en que las cifras sobre las personas que han perdido la vida por el coronavirus no son las oficiales.
El documental que se transmite por HBO relata el origen y la propagación del nuevo coronavirus desde los primeros días del brote en Wuhan, China, hasta su devastación en Estados Unidos.
Asimismo, “traza un mapa revelador de encubrimientos y desinformación, al tiempo que destaca la fuerza y la resistencia de los trabajadores de la salud, activistas y familiares que arriesgaron todo para comunicar la verdad”.

La cineasta Nanfu Wang comenzó a conocer más sobre el virus que apareció en Wuhan en diciembre de 2019 y por tal razón contrató a varios camarógrafos para que documentaran todo lo que veían en los hospitales. Sin embargo, según Nanfu Wang, los trabajadores de la salud fueron capacitados para que no revelaran información sobre el tema.
“Tengo miedo de hablar”, dijo uno de los entrevistados por los camarógrafos, y otro añadió que no tenían libertad de expresión.
Asimismo, la cineasta aumentó su interés tras ver unas imágenes de un hombre que aseguró que se había infectado un mes antes de que las autoridades chinas reconocieran la existencia de este virus.
Otras imágenes que capturó la cineasta son de adultos mayores siendo rechazados en los hospitales ante la saturación de la capacidad. “No podemos mantenerla en su ambulancia para siempre”, dijo uno de los pacientes.

Nanfu Wang se basó en los testimonios de varias personas que aseguraban que vieron morir a sus familiares y que no pudieron abrazarlos.
Hace unos días se reveló otro documental con unas imágenes inéditas de los primeros días de la pandemia del nuevo coronavirus, que muestran cómo el régimen chino, a la cabeza de Xi Jinping, presuntamente utiliza la represión para ocultar la gravedad real de los contagios del virus, por lo que se expandió con mayor facilidad en el resto del mundo, algo que ya habían denunciado diferentes Gobiernos y organizaciones del planeta.
El documental, que tiene por nombre “3 días que detuvieron al mundo” y fue grabado por dos periodistas chinos, cuya identidad no fue revelada por su seguridad, entre el 19 de enero y el 22 del mismo mes de 2020. En las imágenes se puede observar el pánico de los habitantes de la urbe con más de 11 millones de pobladores y la crisis hospitalaria que surgió en el momento.
Los periodistas estuvieron en la ciudad antes de que esta fuera bloqueada por completo, pues entonces eran unos cientos de casos confirmados por coronavirus, por lo que el Gobierno chino habría ocultado información acerca del brote.

De hecho, los dos documentales dejan en evidencia que los periodistas fueron detenidos en reiteradas ocasiones por agentes de Policía y guardias de seguridad, mientras se desplazaban por hospitales, que cada vez atendían a más pacientes por el virus.
Inicialmente, cuando comenzaron la filmación de los documentales, no se conocía qué tan grave era el virus y no se sabía si el nuevo coronavirus se podía transmitir de persona a persona, por lo cual la respuesta de la población fue indiferente ante las preguntas sobre el brote, que definían como algo peor que la gripe, pero menos grave que los brotes de SARS ocurridos entre 2002 y 2004, los cuales dejaron más de 800 personas fallecidas en el mundo.
A la fecha en China hay 89.430 casos de coronavirus, 83.083 personas se han recuperado del virus y 4636 han perdido la vida por la covid-19.
