El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado que “muchos” líderes militares de Irán murieron en un ataque contra la capital de la república islámica.

Junto con el mensaje, publicó en su plataforma de Truth Social un video con explosiones nocturnas sobre una ciudad, pero sin precisar cuándo ocurrió la acción militar.
La guerra en Oriente Medio estalló hace más de un mes tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que desencadenaron en una represalia que ha extendido el conflicto y sacudido la economía mundial.
“¡Muchos de los Líderes Militares de Irán, que los han dirigido de manera deficiente y poco sensata, han sido eliminados, junto con mucho más, con este ataque masivo en Teherán!”, escribió Trump.
Por su parte, las autoridades iraníes denunciaron este sábado que aviones estadounidenses e israelíes atacaron las inmediaciones de la planta nuclear de Bushehr, en un bombardeo que se saldó con un fallecido, y la zona de industria petroquímica en la provincia de Juzestán, que ha dejado cinco fallecidos y varios heridos.
El bombardeo en Juzestán fue confirmado por la propia Gobernación de la provincia a la agencia Mehr. Horas más tarde, las autoridades locales informaron de la muerte de cinco personas, a las que se añaden 170 heridos, según la agencia Fars.
Los proyectiles impactaron en la gran instalación petroquímica de Bandar Imam, “en la Zona Económica Especial de Mahshahr” que, además de las víctimas, también ha sido escenario de un incendio ya bajo control, sin que haya constancia de la fuga de productos tóxicos.
El ataque a Busehr tuvo lugar en torno a las 8:30 de la mañana, hora local, cuando un proyectil impactó “cerca” de una valla de seguridad.
“Debido a la onda expansiva y la metralla de este ataque, uno de los edificios anexos de la central eléctrica resultó dañado y, lamentablemente, uno de los empleados del departamento de seguridad física de la central falleció en el acto”, informó un trabajador de la instalación a la agencia semioficial de noticias Tasnim.
“Las investigaciones iniciales indican que el incidente no causó daños a las partes principales de la central eléctrica y que su funcionamiento no se vio afectado”, informó la agencia antes de recordar que éste fue el cuarto ataque contra la central nuclear desde el comienzo de la ofensiva de EE. UU. e Israel el pasado 28 de febrero.
Las autoridades iraníes también destacan que la central está en funcionamiento y, “debido a la presencia de cantidades significativas de materiales radiactivos, cualquier daño grave podría suponer el riesgo de un accidente nuclear de gran magnitud”.
La agencia nuclear de Naciones Unidas fue informada ya por Irán de este incidente, así como de la ausencia de radiación. Como ya ha hecho otras veces, el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, expresó su “profunda preocupación por el incidente” y reiteró que “las centrales nucleares o las zonas aledañas nunca deben ser atacadas” porque “los edificios auxiliares de las instalaciones pueden contener equipos de seguridad vitales”.
“Reiterando el llamado a la máxima moderación militar para evitar el riesgo de un accidente nuclear, el director general Grossi subraya nuevamente la importancia primordial de adherirse” a los principios estipulados por la agencia y que “garantizan la seguridad nuclear durante un conflicto”.
*Con información de AFP y Europa Press
