El Congreso de Perú debate este martes en sesión extraordinaria una moción de destitución del presidente interino José Jerí, el séptimo jefe de Estado en 10 años, a quien la fiscalía investiga por dos casos de presunto tráfico de influencias.
Jerí fue jefe del Congreso hasta que el 10 de octubre reemplazó en la presidencia a Dina Boluarte, destituida por el parlamento en un juicio político relámpago en el que se alegó su incapacidad para resolver una ola de extorsiones y asesinatos a sueldo.
La propuesta contra Jerí, de 39 años y cuyo mandato finaliza en julio, se produce a escasas semanas de las elecciones generales del 12 de abril.

La sesión empezó a las 10:00 a.m. y debe extenderse varias horas.
“El número de congresistas hábiles es de 115 y la mayoría es de 58”, dijo el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, al abrir el debate.
En los exteriores del local parlamentario, un pequeño grupo de manifestantes llevaba carteles a favor de la destitución de Jerí por haber convertido el palacio presidencial “en un burdel”.

Jerí enfrenta hasta siete pedidos de censura impulsados por la minoritaria oposición izquierdista y un bloque de partidos de derecha que buscan removerlo por “inconducta funcional y falta de idoneidad” para ejercer el cargo.
“Yo no he cometido ningún delito. Tengo la plena suficiencia moral para poder ejercer la presidencia de la República”, declaró Jerí en una entrevista por televisión la noche del domingo.

Crisis institucional
“Tener un nuevo relevo en la presidencia -el cuarto en el actual lustro político- no resolverá nada de la profunda crisis institucional que vive el país”, dijo a la AFP el analista político Augusto Álvarez.
Además, “será difícil encontrar en el Congreso actual -con evidencia de mediocridad y sospecha sólida de corrupción generalizada- un reemplazo con legitimidad política”, agregó.
El Congreso requiere de mayoría simple para censurarlo. En caso de destitución, deberá elegir a un nuevo jefe del Legislativo, quien automáticamente asume la presidencia interina de Perú.

Luego de un inicio rutilante con una aprobación de casi un 60 % en los sondeos debido al impulso que dio a la lucha contra el crimen organizado, la popularidad de Jerí cayó a 37 % en febrero.
Las críticas surgieron cuando la fiscalía le abrió en enero una investigación preliminar por el presunto delito de “tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses” tras conocerse una cita encubierta con un empresario chino que hace negocios con el gobierno. A ese encuentro Jerí acudió encapuchado.
Con información de AFP*
