El Papa León XIV pidió este domingo por las personas afectadas por los “devastadores” incendios que están asolando varios puntos de España y Francia y manifestó su cercanía, a la vez que oró por los equipos de los servicios de emergencia que luchan contra los fuegos.

“Frente a los devastadores incendios que en estos días han afectado varias localidades de Francia y de España, manifiesto mi cercanía e invito a todos a rezar por las personas afectadas y por el trabajo de los servicios de emergencia”, afirmó el Pontífice, tras el rezo del ángelus dominical celebrado en el palacio apostólico de Castelgandolfo, donde se encuentra pasando unos días de vacaciones.
Además, el Papa León también se acordó de los pueblos que “sufren a causa de la guerra. Que el señor pueda tocar los corazones e iluminar la mente de los responsables para que pronto se alcance la reconciliación y la paz”, señaló.
Asimismo, recordó que este domingo se celebra el Día Mundial de los Abuelos, por lo que pidió agradecer el “regalo que los adultos mayores representan para la Iglesia y para la sociedad. Comprometámonos a respetar y valorar su valioso papel, así como a garantizarle siempre la justa atención y asistencia”.

Incendios gigantescos han arrasado decenas de miles de hectáreas y han forzado a evacuar a 325.000 personas en Francia y España, con Burdeos y Madrid bajo asedio de un fuego que ha reducido a cenizas casas y negocios.
Las llamas se encuentran a entre “25 y 30 km” de Burdeos y a “15 km” de su metrópolis, en la región francesa de Gironda (suroeste), informó este domingo su alcalde, Thomas Cazenave, que no prevé evacuarla.
En los muelles de la ciudad un humo anaranjado oscurecía el cielo el domingo al amanecer, con un fuerte olor a quemado en las calles.

“La situación sigue siendo muy desfavorable” en el frente de Gironda, mundialmente famosa por sus viñedos, pero también en las Landas (suroeste) y el Var (sureste), afirmó el domingo el ministro del Interior Laurent Nuñez en X.
Miles de bomberos exhaustos, ayudados por 1.500 militares y 1.200 policías, combaten las columnas de fuego que devoran casi todo a su paso y forzaron el cierre de una gran autopista y la interrupción de los trenes al sur de Burdeos.
*Con información de Europa Press y AFP
