El francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai recibieron este miércoles, 7 de octubre, el Premio Nobel de Química por su investigación sobre un proceso de catálisis asimétrica fundamental para el desarrollo de fármacos.

“Sus descubrimientos han desempeñado un papel determinante para los químicos que conciben reacciones destinadas a la fabricación de productos farmacéuticos”, afirmó el comité Nobel en un comunicado.
Ambos fueron galardonados “por el descubrimiento de los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica”, declaró el jurado.
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— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 7, 2026
The Royal Swedish Academy of Sciences has decided to award the 2026 #NobelPrize in Chemistry to Henri B. Kagan and Kenso Soai “for the discovery of non-linear effects and autocatalysis in asymmetric organic synthesis.” pic.twitter.com/nH090ql1Xc
Todos los aminoácidos existen en dos variantes especulares, pero solo una de ellas se encuentra en las proteínas de las células del organismo.
La otra aparece raramente en la naturaleza, un fenómeno conocido como “homoquiralidad”, explicó la Real Academia Sueca de Ciencias.
Los científicos se han preguntado durante mucho tiempo cómo se produce ese proceso, y los descubrimientos de los dos premios Nobel han permitido “provocar reacciones químicas que conducen a la homoquiralidad”, señaló el jurado.

“Henri Kagan y Kenso Soai han aportado una solución a un misterio químico que se remonta a más de un siglo: cómo puede surgir espontáneamente la homoquiralidad. Las reacciones químicas que han desarrollado son espectaculares”, afirmó Heiner Linke, presidente del Comité Nobel de Química.
Los estudios relacionados con este concepto ya fueron premiados con el Nobel en 2001.
Pero no lo recibió el profesor Kagan, considerado, tanto en Francia como en el resto del mundo, como el “padre” de esta técnica. Esto provocó en su momento las protestas del Ministerio de Investigación francés.

Henri Kagan, de 95 años, trabaja como profesor en la Universidad de París-Saclay.
Kenso Soai, de 76 años, imparte clases en la Universidad de Ciencias Naturales de Tokio. Estaba haciendo la compra, cerca de su casa, cuando le comunicaron la buena noticia.
“Es el día más increíble de mi vida”, declaró el galardonado, contactado por teléfono por la Fundación Nobel.
*Con información de AFP.
