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Gobernador de Florida suspendió al fiscal estatal por no querer cumplir la prohibición del aborto

El republicano aseguró que el fiscal se ha negado repetidamente a hacer cumplir las leyes, tanto del aborto como del cambio de sexo infantil.


El gobernador republicano Ron DeSantis decidió suspender este jueves 4 de agosto al fiscal estatal liberal Andrey Warren por, aparentemente, negarse a cumplir las leyes en contra del aborto.

DeSantis anunció, a través de sus redes sociales, que el fiscal fue suspendido ya que se ha negado en varias ocasiones a cumplir las leyes aprobadas contra el cambio de sexo infantil y las restricciones sobre el aborto.

“Estamos suspendiendo al fiscal estatal del Circuito 13, respaldado por Soros, Andrew Warren, por descuidar sus deberes mientras se compromete a no respetar las leyes del estado”, dijo DeSantis en su rueda de prensa.

Según aseguró, la constitución de Florida le da el poder al gobernador para vetar al fiscal y no a los abogados estatales, como otros estaban asegurando, y afirmó que su estado no ignorará las leyes que ya están establecidas.

Además, el gobernador dijo que Warren ha tratado de ponerse como juez en el momento de establecer si se aplican las leyes o no en ciertos casos particulares y que por ello se trata de rendir cuentas y “respetar el sistema de ley y orden para enjuiciar un crimen”.

Ante la suspensión, Warren publicó un comunicado en el que asegura que se trata de un “truco político” que extralimita lo legal y lleva a un “patrón peligroso” del gobernador para abusar de poder por ambición política.

“Escupe en la cara de los votantes del condado de Hillsborough que me han elegido dos veces para servirles, no a Ron DeSantis“, dijo Warren.

Algunos estados arrestarán a las mujeres que viajen para abortar

Recientemente, el presidente Joe Biden predijo que algunos estados tratarían de arrestar a las mujeres que crucen las fronteras estatales para abortar, luego de que la Corte Suprema anulara el derecho constitucional a estos procedimientos en todo el país.

El giro que había dado hacia la derecha la Corte Suprema de dicho país desembocó en la primera decisión trascendental: el organismo puso fin a una sentencia que durante casi medio siglo garantizó el derecho de las mujeres estadounidenses al aborto.

En concreto, trece estados liderados por los republicanos prohibieron o restringieron severamente el procedimiento en virtud de las llamadas “leyes gatillo”, después de que el Tribunal anulara la histórica sentencia Roe vs. Wade de 1973.

Como primera opción, las mujeres de esos estados que deseen abortar pueden querer viajar a otros donde la interrupción del embarazo sigue siendo legal.

En una reunión virtual sobre el derecho al aborto con gobernadores estatales demócratas, Biden dijo que cree que “la gente se va a escandalizar cuando el primer estado intente detener a una mujer por cruzar una frontera estatal para obtener servicios sanitarios”, advirtió Biden.

Y no creo que la gente piense que eso va a ocurrir, pero va a ocurrir, y va a mostrar a todo el país que esto es un asunto gigantesco, más profundo; es decir, afecta todos sus derechos básicos”, añadió el mandatario.

Por otra parte, Biden dijo que el gobierno federal actuará para proteger a las mujeres que necesiten cruzar las fronteras estatales para abortar y garantizar su acceso a la medicación en los Estados donde esté prohibida.

La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, dijo en la reunión que su estado “no cooperará” en cualquier intento de localizar a las mujeres que han abortado para castigarlas. “No vamos a extraditar”, sostuvo la gobernadora.

Mientras esto se desarrolla, los grupos que defienden el derecho al aborto han presentado leyes en varios estados para preservar la capacidad de las mujeres de interrumpir sus embarazos.

Jueces de Florida, Luisiana, Texas y Utah han emitido decisiones que impiden que esos estados apliquen nuevas leyes restrictivas del aborto, mientras que el máximo tribunal de Ohio se negó el viernes a bloquear la aplicación de una prohibición del aborto en ese estado, gobernado por los republicanos.

Por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, le dijo al grupo que “solo un puñado de estados van a tener que ocuparse de la salud de las mujeres de todo el país. Hay mucha tensión ahí fuera. Es una cuestión de vida o muerte para las mujeres estadounidenses”, concluyó.