El gobierno de Costa Rica denunció un supuesto plan para asesinar al presidente Rodrigo Chaves, cuando faltan poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales, en las que el oficialismo es favorito.
Jorge Torres, jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), adscrito a la presidencia, dijo que ese organismo supo del presunto complot el lunes por una “fuente confidencial” que, según él, dio cuenta del pago a un sicario que ejecutaría el atentado.
“Nos alerta claramente sobre un pago de un sicario que quiere atentar sobre la vida del presidente de la República”, declaró Torres a periodistas a las puertas de la Fiscalía, adonde acudió para denunciar la supuesta trama.

Tras la diligencia, el fiscal general, Carlo Díaz, informó a reporteros que se investiga a una sospechosa a quien describió como “bastante activa en redes sociales”, sin ahondar en detalles.
La denuncia se conoce en la antesala de los comicios generales del 1.º de febrero. La exministra conservadora Laura Fernández lidera ampliamente la intención de voto con un discurso centrado en la mano dura para enfrentar la creciente inseguridad ligada al narcotráfico.

También trascendió el mismo día en que llegará al país en visita oficial el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de quien Chaves es admirador, para poner la primera piedra de una cárcel inspirada en su megaprisión para pandilleros.
Anteriormente, uno de los países más seguros del continente, Costa Rica, de unos 5,2 millones de habitantes, cerró 2025 con una tasa de 16,7 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a 11,2 de 2020.

Fernández, considerada la sucesora del gobernante costarricense, busca ganar en primera vuelta y obtener una mayoría contundente de diputados para controlar el Congreso y reformar el poder judicial, como hizo Bukele. La visita, según la oposición costarricense, es propaganda para lograr esos objetivos.
Refuerzan seguridad
El jefe de inteligencia evitó opinar sobre si el supuesto plan criminal, del cual no dio mayores detalles, está relacionado con la contienda electoral.
“No quisiera ahondar en eso”, señaló el director de la DIS, un órgano de inteligencia bajo el mando del presidente.
El fiscal general, de su lado, descartó en principio un vínculo con los comicios. “No lo vemos esto con ningún ámbito electoral”, sostuvo.
Díaz agregó que no le extrañaba que “miembros del poder Ejecutivo reciban amenazas”, al recordar que también los fiscales que persiguen al crimen organizado están sometidos “generalmente” a intimidaciones.

“Por la importancia de la investidura del presidente, sin ningún tipo de interés político, la vamos a tratar”, garantizó el fiscal general.
En Costa Rica no está permitida la reelección inmediata, por lo que Chaves no se puede postular pese a su alta aprobación, que según la oposición está basada en un discurso populista.
Con información de AFP*










