pena de muerte

Hombre fue fusilado por violar y asesinar a su hijastra de 3 años

La condena del hombre fue transmitida por televisión nacional, como un llamado de advertencia a la comunidad.


El crimen de una menor de tres años a manos de su padrastro causó conmoción en el estado de Jubaland en Somalia.

De acuerdo con las autoridades locales, Hussein Adan Ali, de 28 años, violó a su hijastra de tres años en su propiedad y luego trató de escapar, pero fue capturado por las autoridades horas después.

Después de haber sido abusada sexualmente, y debido a las heridas, la menor falleció minutos después.

De acuerdo con las pruebas entregadas por la defensa del abusador, Ali se encontraba masticando hojas de qat, que es una planta estimulante que suprime el apetito y provoca periodos largos de insomnio y luego cometió el abuso, según explicó el Canal1.

A pesar de que se trató de defender, diciendo que se encontraba bajo efectos de una sustancia alucinógena, el hombre fue declarado culpable y condenado a la pena de muerte.

Los funcionarios judiciales decidieron aplicarle la condena de fusilamiento, hecho que fue transmitido por un canal de televisión local el pasado miércoles 21 de julio.

El canal local tampoco explicó si el victimario tuvo oportunidad de apelar o si sus abogados estuvieron presentes allí, lo único claro es que Ali fue condenado por la ley islámica y la ejecución se llevó a cabo de forma inmediata.

En la transmisión, el canal explicó: “El estado de Jubbaland de Somalia ha ejecutado hoy por pelotón de fusilamiento a Adan Ali, quien recientemente fue condenado a muerte después de que un tribunal lo declarara culpable de violar a una niña de tres años, que luego sucumbió a las heridas”.

Polémica por penas de muerte en Estados Unidos

Recientemente se destapó una polémica porque el estado de Carolina del Sur, en Estados Unidos, obliga a los condenados a muerte a elegir entre silla eléctrica y pelotón de fusilamiento, después de que la falta de fármacos para la inyección letal paralizara las ejecuciones durante una década.

La organización de ayuda a los presos con sede en Carolina del Sur, Incarcerated Outreach Network, denunció la decisión en Twitter como “espantosa, impactante y abominable”.

Para el representante local de la importante organización de derechos civiles ACLU, Frank Knaack, el estado ha “encontrado una nueva forma de reiniciar las ejecuciones dentro de un sistema racista, arbitrario y propenso a los errores”.

“El sistema de justicia de Carolina del Sur comete errores, pero la pena capital es irreversible”, añadió en un comunicado, señalando que las personas de color constituyen más de la mitad de los condenados a muerte, pero solo al 27% de la población del estado.

La silla eléctrica no se ha utilizado desde 2008 y la última ejecución por inyección fue en mayo de 2011, según el Departamento Correccional del estado y los medios locales.

Carolina del Sur es el cuarto estado de Estados Unidos que permite la pena capital por fusilamiento, junto con Misisipi, Oklahoma y Utah, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

Solo tres condenados han muerto ante un pelotón de fusilamiento, todos en Utah, desde que el Tribunal Supremo restableció la pena capital en 1976, según el centro.