Grace se convirtió en huracán este miércoles y se acerca a las costas del Caribe mexicano, donde algunos centros vacacionales de la llamada Riviera Maya evacuaron a turistas antes de que toque tierra en las próximas horas.
Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), a las 03H00 GMT del jueves Grace registraba vientos sostenidos de 130 km/h y se encontraba 205 km al este del balneario de Tulum.
“En Tulum los hoteles han sido evacuados y los turistas llevados a los diversos refugios de los hoteles”, informó Carlos Joaquín, gobernador del estado Quintana Roo, donde se localizan los principales centros turísticos de la región.
Se emite🔴Alerta Roja (peligro máximo): Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Solidaridad, Puerto Morelos, Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, Isla Mujeres y Cozumel. 🟠Alerta Naranja (peligro alto): José María Morelos, Othón P. Blanco y Bacalar por el #HuracánGrace categoría 1. pic.twitter.com/PDgEwXiNqj
— Carlos Joaquín (@CarlosJoaquin) August 19, 2021
Otras 125 personas de tres municipios aledaños también fueron puestas a salvo, mientras los cruces marítimos hacia islas cercanas, así como los puertos, fueron cerrados, agregó el gobernador por Twitter.
El NHC pronostica que Grace tocará tierra al este de la península de Yucatán “durante las próximas seis a 12 horas”, cruzará tierra firme y se moverá luego sobre el suroeste del golfo de México entre el final del jueves y las primeras horas del viernes.
El huracán se fortalecería aún más antes de que su centro alcance la costa de México, agregó.
En tanto, 124 vuelos habían sido cancelados hasta las 23H00 GMT del miércoles en el aeropuerto de Cancún, según reportó su alcaldesa Mara Lezama en Twitter.
Horas antes, la secretaría de Comunicaciones y Transportes de México informó en un comunicado que era “previsible que haya más afectaciones” en los vuelos derivadas del fenómeno meteorológico.
En Cancún, comerciantes tapiaban las vitrinas de sus negocios y pescadores y operadores turísticos resguardaban sus embarcaciones en tierra.
El Gobierno emitió alerta roja, de máximo peligro, para seis municipios, incluidos aquellos donde se ubican Cancún, Tulum, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Cozumel.

Así, en las playas el ambiente es despreocupado. Con 36 grados de sensación térmica, bañistas aprovecharon el sol previo a la llegada de Grace para nadar en el mar o disfrutar de un coctel en la piscina del hotel.
“En el hotel ya nos han dicho que no hay nada de qué preocuparse. Esto pasará en un día y nada, a seguir disfrutando”, comentó la española Verónica Fernández, de 32 años, quien llegó el pasado fin de semana a las costas mexicanas.
En supermercados del centro de Cancún, lejos de la zona hotelera, algunas personas decidieron abastecerse de víveres, aunque las autoridades hicieron un llamado a evitar las compras de pánico.
“No se sabe cómo venga, con Wilma no nos prevenimos y nos fue de la fregada”, dice Hortensia Rodríguez, una ama de casa de 41 años que recuerda el pánico vivido en 2005 cuando dicho huracán, de categoría 5, arrasó con la infraestructura urbana.
Asimismo, resguardará a la población vulnerable en 85 albergues instalados por el sistema estatal de Protección Civil.
La Guardia Nacional activó también un plan de emergencia para asistir a la población de Quintana Roo y del vecino estado Yucatán.
Se estima que Grace experimentará un debilitamiento cuando su centro atraviese la península, pero que recuperará fuerza una vez que alcance el suroeste del golfo el viernes.
Tras cruzar las aguas del golfo, Grace volvería a tocar tierra la madrugada del sábado cerca del límite de los estados de Veracruz y Tamaulipas, en el este de México.
Con información de la AFP.
