Irán y Estados Unidos cerraron este viernes una ronda de diálogo en Omán, que según una fuente iraní se desarrolló en un “ambiente positivo” y permitió a las partes acordar la continuidad de los contactos.
La ronda de negociaciones entre los norteamericanos y los asiáticos culminó, tal como anunció la Agencia de Noticias de la República Islámica (IRNA); a la par, el canciller iraní, Abás Araqchi, señaló que las partes “acordaron continuar con las negociaciones”; adicionalmente, mencionó que consideraba “un buen comienzo” esta ronda de diálogos indirectos con el representante estadounidense, Steve Witkoff.

“Los argumentos fueron presentados en un ambiente positivo”, añadió Araqchi, quien, sin embargo, dijo a la televisión nacional iraní que las modalidades y el momento de la próxima ronda de diálogo “serán definidos más adelante”.
Las conversaciones entre representantes de Irán y Estados Unidos tuvieron como mediador al primer ministro de Omán, Hamad al-Busaidi, y se limitaron a discutir sobre la cuestión nuclear, en la que Estados Unidos ha hecho hincapié tras la guerra de 12 días que sostuvieron los asiáticos con Israel, anunció el canciller iraní, Abás Araqchi.

“Nuestras conversaciones se centran exclusivamente en el tema nuclear y no tratamos de ningún otro tema con los estadounidenses”, dijo Araqchi en una entrevista con IRNA.
El jefe de la diplomacia iraní añadió que las partes esperan continuar el diálogo; no obstante, condicionó esta posibilidad, manifestando su deseo de que Washington se abstenga de “amenazas y presiones” para que “las conversaciones puedan continuar”.
La delegación estadounidense estaba encabezada por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, el yerno del presidente Donald Trump, pero no ofrecieron comentarios públicos inmediatos tras las conversaciones. Esta dupla también se reunió hace unas semanas con Vladímir Putin en el Kremlin.

Según AP, el almirante de la Marina de EE. UU. Brad Cooper, jefe del Comando Central del ejército estadounidense, asistió a la reunión, algo que no sucedió en rondas anteriores y habría servido como señal a Teherán de que Washington podría atacar a Irán si las negociaciones fracasan.
Aunque Teherán ha sostenido que estas discusiones se limitarán al programa nuclear, un informe del Wall Street Journal señaló que diplomáticos de países de la región propusieron que Irán suspenda temporalmente el enriquecimiento de uranio, retire parte de su material enriquecido y se comprometa a no iniciar el uso de misiles balísticos. La respuesta de Teherán fue negativa.
Rusia se ofreció a hacerse cargo del uranio, pero el gobierno iraní ha rechazado la idea de terminar su programa o retirar su material, calificándolo como algo inaceptable. Por su parte, autoridades estadounidenses sugieren que las próximas conversaciones deberían incluir asuntos de seguridad regional.
