Israel confirmó este lunes que sus fuerzas interceptaron una nueva flotilla con destino a Gaza, que zarpó de Turquía la semana pasada, después de que los organizadores denunciaran que las embarcaciones estaban siendo detenidas por navíos militares israelíes cerca de Chipre.

“Buques militares están interceptando actualmente nuestra flota y fuerzas de las FDI [el ejército de Israel] están abordando en este momento el primero de nuestros barcos a plena luz del día”, publicó en X la Flotilla Global Sumud.
“Estamos seguros de que al menos dos o tres barcos” han sido interceptados, precisó a la AFP Gorkem Duru, miembro de la sección turca de la flotilla, que no se encontraba a bordo.
Sin embargo, otros continúan su ruta hacia Gaza, dijo Duru, quien añadió que “se habían cortado las comunicaciones con los barcos”.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó la intercepción de la flotilla y felicitó a las fuerzas navales por frustrar lo que calificó de “plan malintencionado diseñado para romper el bloqueo” impuesto “a los terroristas de Hamás en Gaza”, según un comunicado de su oficina.
“Están haciendo un trabajo excepcional”, transmitió Netanyahu al comandante de la Armada, el vicealmirante Eyal Harel, durante su visita este lunes junto a otros altos funcionarios israelíes al centro de mando en Kirya.
“Lo están haciendo con gran éxito, y debo decir que también con discreción y, sin duda, con menos repercusión de la que esperaban nuestros enemigos”, remarcó el primer ministro de Israel.

“Mis más sinceras felicitaciones. Sigan adelante hasta el final. El agua se ve absolutamente maravillosa. Me encantaría estar allí con ustedes”, le trasladó Netanyahu por radio al vicealmirante Harel.
El Gobierno de Israel advirtió horas antes a las 57 embarcaciones que forman esta nueva flotilla humanitaria que diera la vuelta de inmediato y que no toleraría “provocaciones” de este tipo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí había instado previamente el lunes a “todos los participantes de esta provocación a cambiar de rumbo y dar inmediatamente la vuelta”, en un mensaje publicado en X.

Por su parte, la cancillería turca condenó esta “intervención de las fuerzas israelíes en aguas internacionales”, que constituye un “nuevo acto de piratería”.
Este es el tercer intento en un año de quebrar el bloqueo israelí impuesto a Gaza, devastada por la guerra y enfrentada a graves penurias desde el inicio del conflicto entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás en octubre de 2023.
Unos 50 barcos zarparon el 14 de mayo del suroeste de Turquía en el marco de esta última flotilla. Las autoridades israelíes rechazan las acusaciones de escasez de ayuda, afirmando que Gaza está “inundada” de ella.
Las fuerzas israelíes ya habían interceptado una flotilla anterior en aguas internacionales frente a las costas de Grecia el 30 de abril, liberando rápidamente en Creta a la mayoría de los activistas a bordo.

Sin embargo detuvieron a dos de ellos, el brasileño Thiago Ávila y Saif Abu Keshek, de origen palestino y nacionalidad española, que fueron trasladados a Israel. Tras varios días de retención e interrogatorios, fueron expulsados el 10 de mayo.
Varias ONG denunciaron detenciones ilegales y afirmaron que los dos hombres habían sufrido malos tratos durante su encarcelamiento en Israel.
Las autoridades israelíes rechazaron estas acusaciones y finalmente no presentaron cargos en su contra.
*Con información de AFP y Europa Press
