Hace algunas horas, el presidente Gustavo Petro elevó un pronunciamiento tras la crisis política y social que vive Bolivia, por las fuertes protestas que se han registrado en las últimas horas. El mandatario aseguró lo siguiente:
“Bolivia vive una insurrección popular. Es la respuesta a la soberbia geopolítica. Latinoamérica es una civilización diversa y diferente; no se le puede homogeneizar desde ningún lado del planeta. Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz y hablando con franqueza”, indicó Petro.

Tras las palabras del mandatario, el Gobierno boliviano se pronunció a través de un comunicado en la noche de este domingo, expresando su rechazo a las declaraciones.
“El Estado Plurinacional de Bolivia expresa su rechazo a las declaraciones formuladas por el Presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro, respecto a la situación interna boliviana. Dichas declaraciones no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos Estados”, aseguraron.

De otro lado, precisaron que el país considera improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos.

“El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia reafirma que los desafíos actuales deben ser resueltos en el marco del orden constitucional, el respeto a las instituciones democráticas y mediante mecanismos de diálogo que corresponden exclusivamente al pueblo boliviano”, indicó el comunicado.

Finalmente recordaron la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe.

“El Estado Plurinacional de Bolivia ratifica su compromiso con la paz social, la estabilidad democrática y la búsqueda de soluciones pacíficas e institucionales”, indicaron.
La policía y el ejército de Bolivia se enfrentaron este sábado con manifestantes que bloquean desde hace días las carreteras de acceso a La Paz e impiden el abastecimiento de alimentos y medicamentos en protesta contra el gobierno, constató la AFP.
Los efectivos del orden intentaron dispersar con gases lacrimógenos a los manifestantes que cortaban las vías. Hasta el momento no han podido reabrir todas las carreteras.
El operativo, que despliega a unos 3.500 uniformados, según medios locales, comenzó a las 02H00 locales en La Paz, en la vecina El Alto y en la carretera La Paz-Oruro (sur). La policía informó que detuvo hasta ahora al menos a 24 personas.
Desde hace dos semanas, obreros, campesinos, maestros de escuela, indígenas y transportistas exigen aumentos salariales, estabilización de la economía, la no privatización de empresas e incluso la renuncia del presidente, el centroderechista Rodrigo Paz.
