La presidenciable Keiko Fujimori celebró el lunes los resultados de sondeos y estimaciones preliminares de las elecciones del Perú, que la dan como favorita para un balotaje en junio sobre el “enemigo” de izquierda.
El escrutinio oficial avanza a cuentagotas en unos comicios marcados por cuestionamientos a la autoridad electoral por demoras e incidentes que llevaron a ampliar las votaciones hasta el lunes con una nueva jornada de 7 a. m. a 6 p. m. locales.

“Los resultados [...] son una señal muy positiva para nuestro país, porque [...] el enemigo es la izquierda”, dijo la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) en un corto discurso.
El próximo presidente tendrá el desafío de enfrentar un pico de criminalidad y la inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década, siendo la mitad de ellos destituidos por un parlamento que concentra el rechazo de la población hacia los mandatarios.

En una entrevista con la AFP en vísperas de la elección, Fujimori prometió expulsar migrantes irregulares, atraer inversiones estadounidenses y sumarse al bloque de gobiernos de derecha de la región que crece con el apoyo de Donald Trump.
Keiko Fujimori, la otrora combativa fundadora del partido de derecha populista Fuerza Popular, muestra hoy un tono más moderado que en sus anteriores campañas.

Administradora formada en Estados Unidos, madre de dos hijas y divorciada, ha forjado por dos décadas una dinastía en nombre de su padre fallecido, el expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000).
“No tiene otra alternativa” que ganar en su cuarta postulación consecutiva desde 2011, dice a la AFP el politólogo Carlos Meléndez, quien investiga desde la academia al fujimorismo.

La candidata, de 50 años, se presenta como la opción segura para derrotar a las bandas de extorsionadores y sicarios al apelar al recuerdo de su padre, una figura que polariza al país.
Aunque condenado por violaciones de derechos humanos y corrupción, Alberto Fujimori es considerado artífice de la derrota del maoísta Sendero Luminoso, la guerrilla más cruenta de las Américas y cuyos métodos fueron comparados con los Jemeres Rojos de Camboya.

“Nuestro país necesita orden. Y eso ya lo hemos logrado” en los años 1990, dijo Keiko Fujimori durante un reciente debate televisado. De igual manera, promete “mano dura” contra el crimen y retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para implementar “jueces sin rostro” (encapuchados) que juzguen criminales.
*Con información de AFP.
